su sueño aqui.

por favor no incluír ilusiones, delirios o flashes. se agradece ser fiel a la idea de publicar solamente sueños venidos del mundo que se visita a la hora de dormir, inclusive en siestas y cabeceos de colectivo.

vale tanto un lenguaje florido, como uno minimalista, poético, coloquial o documental, balbuceado, ininteligible, escrito, dibujado o sonoro, brevísimo o novelado, minucioso o a grosso modo.

si ud. cree que es bueno invitar a alguien a escribir en este blog, nomás deje su mail en un comentario.
gracias.

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29.1.17

estábamos en el sur pero de Chile
mi prima se había hecho una casita junto al mar.
la casita primero era de piedra como todo.

llegábamos desde un valle con río azul brillante encajonado. el pasto se iba disipando hacia la roca de la costa con blandura.

la casa de mi prima era de dos pisos cuando entrabas. nos sentábamos a charlar y en su pared colgaba un cajón tipográfico decorativo repleto de minifacturas. había facturas que no conocía. por ejemplo: unas minitartitas de puré de batata con malvaviscos. yo preguntaba si se podían comer y me decían  "claro, a la noche se reponen solas." los ojos se me humedecían.

salíamos y el mar era lindo y suave, como jabonoso. nos patinaba muchísimo pero con ternura y jamás nos picaba un golpe de ola.

de pronto subimos al segundo piso de la casa a apreciar la vista y el mar estaba cada vez más cerca. empezaba a romper al pie de la casa de mi prima.

la marea subía de golpe en golpe. las paredes de la casa se iban haciendo lentamente cada vez más ventana y menos piedra. mi prima me explica que no había chances de que entrara agua: su casa era así como lo estábamos viviendo.

de alguna manera nosotros dentro de la casa también empezábamos a saltar de a poco. se perdía la gravedad y habíamos entrado en la búsqueda de un estado de balance.

fuera se veía todo azul y un poco marino. nos quedábamos sentados tomando mate emocionados.
el cielo y el mar no se distinguían. las cosas que nadaban eran: caracteres, asteriscos, copos de nieve, emoticones de colores lindos. estrellitas. pececitos. áreas luminosas.

nos quedábamos sentados de las manos y comíamos minifacturas. sentíamos como un privilegio. entonces algunas tenían decoraciones de oro y piedras preciosas por todos lados.

1.4.16

Sueño o recuerdo

Mi abuela, al grito de ¡mi hijo! ¡mi hijo! corre a abrazar a alguien que entra en  la habitación. Yo la veo en contrapicado, tan alegre, tan alegre, y no alcanzo a ver al hombre que entra. De repente tengo una sensación de vértigo, como de estar en una montaña rusa, y me río con la alegría espontánea de un niño. Mi abuela me está meciendo como en avioncito. Siento el aire pegarme con fuerza en la cara. Me despierto. Dormí sólo unos minutos. Tengo la sensación de haber recordado algo que había olvidado hace mucho: la alegría auténtica que mueve la risa del niño.

21.2.16

Invento

Se ve que trabajaba en un hotel muy cheto y un tipo me pedía 100 cajas de gelatina sin sabor porque necesitaba hacer un invento. Cuando subo a llevárselos me dice que pase y veo que tiene un fuentón enorme lleno de (lo que parecía ser) gelatina transparente y un zapato flotando en el centro.

17.2.16

bombas flotadoras

estaba en un barco que se hundía de pronto mientras yo hablaba con un tipo que me gustaba. yo estaba más cerca de la ventana y el estaba ocupado en poner cara de culo, así que yo lograba salir a flote. unas 8 personas lográbamos llegar a la costa en una tacita de plástico.
ya en tierra, yo juntaba bijouterie y flores de mentira para mirarlas y pensar en los ahogados. había un rumor de que pablo lescano andaba flotando, y salíamos a buscarlo desde la orilla.

presupuesto

yo vendía zapatos usados en el hall de un edificio vidriado.
el tipo vino y para contarme su propio sueño hizo aparecer 50 niños que bailaban en ronda como conejitos. me pidió presupuesto por filmar el video y le pasé 5 lucas incluyendo el alquiler de los equipos.
no se presupuestar ni en sueños.

16.2.16

Sobrecarga

Hay azúcar derramada en la mesa. Tomo una pizca. La froto entre mis dedos y se eleva por el aire. Es el ambiente, que está cargado de electricidad. Repito la operación con idéntico resultado. Mónica, junto a mí, intenta capturar con la boca los granitos que flotan a su alrededor.

Algo estalla. Me volteo.

Un tupper sobre la mesa contiene peces. Son ellos los que están explotando. Al hacerlo, han agujereado el plástico. Por el hueco sobresale un pez azul, hermoso, muerto, deforme por la explosión. El agua se escapa. Otro pez boquea en el charco que se ha formado junto al tupper. Quiero ayudarlo, pero no logro reaccionar.

Sé que las explosiones fueron causadas por lo que he hecho con el azúcar. Me siento culpable.

24.11.15

Torpedo

Soñé que me comía un helado (torpedo) pero no de agua sino de crema.

22.10.15

el fin del mundo

sueño: anunciaban el fin del mundo. estábamos en un pueblo costero de Japón que bien podía haber sido las toninas pero en zara las cosas tenían los precios en yenes. decidiamos encontramos en la puerta de una librería para darnos el último abrazo, poco convencidos. corriamos para llegar a tiempo. había unas luces mediopelo que venían de la costa y todos caminábamos había allá: tres ballenas voladoras con plumas de paloma descendían sobre el agua. las mirábamos asombrados y expectantes. entonces se escuchaba una voz omnipresente que hablaba sobre quesos untables en sus 8 nuevos sabores: calamar, vieyra, crustaceo, centolla... y 8 envases a escala ballena bajaban del cielo. "es el fin del mundo de los quesos que conocían", decía la voz.

14.7.15

El asesinato

Estoy en mi trabajo. Hay un futbolista muerto tirado en el piso. Yo lo maté. Es morocho, pelado, alto y fornido. Es Mascherano, pero en el sueño no lo sé. Pienso que tengo que sacar el cuerpo de ahí porque a mi jefa no le va a gustar nada. Tengo asumido que voy a ir a la cárcel por mi crimen pero me interesa más que mi jefa no lo encuentre ahí. Ella no soportaría tal desorden. Sigo pensando qué hacer hasta que me llaman de la biblioteca de la que soy socia para reclamarme que no les devolví un libro. Hago esfuerzos para recordar qué libro de la biblioteca tengo en mi casa, pero no recuerdo ninguno. Les digo que es un error. Les pregunto qué libro me están pidiendo. Ellos me dicen el nombre del libro y recuerdo que sí lo tengo. Entonces, decido ir a buscar el libro a mi casa porque me parece más importante ir a devolverlo que cualquier otra cosa!
A partir de ahí el sueño se vuelve confuso, no se si estoy en mi casa, en el trabajo o en la biblioteca. La acción se vuelve circular: las escenas se repiten de manera similar con pocas variaciones. Es el artilugio del que me valgo en el sueño para demorar mi entrada en la cárcel (y continuar durmiendo).

5.3.15

Control de calidad

Cuando era joven, el dueño de la librería en la que trabajo enviaba a su hijo, aún un niño, a testear los cajones de una funeraria a cambio de dinero.

La empresa le pagaba al padre por cada cajón que probaba el hijo, acostándose en su interior.

Le cuento esto a una chica.

—Claro —me dice—, en esa época se estilaba.


12.11.14

Noviembre se duerme 4 horas/día y se suena con Mascherano

Era como una fiesta. Todos empilchados. Las chicas supuraban perfumes, transpiradas, brillaban sus poritos glitte rpurpurina. Estábamos en la Creamfields. Las cosas características: ambiente boliche, vestiditos, máscara de pestañas, tacos, push-ups, cadenas, bling bling, caras duras, olor a escabio.

De pronto estábamos en un supermercado chino pero bien grande. Las luces estaban prendidas y todo era un caos. De alguna manera comenzaba una batalla campal. Tirábamos las góndolas y corríamos y cerrábamos el paso volcando expositores de utensillos de cocina. Mi mejor amiga era la novia de Mascherano: teníamos la guerra casi ganada.
Panterita la gatita negrita paseaba y participaba, se mantenía cercana, vivía en el chino. Corríamos y peleábamos y yo me arrastraba, las cosas se iban de control. Los del otro bando eran chetos turros. Nosotros éramos nosotros: Julia la tejedora de poemas, Mile la bombona superpoderosa y Mascherano. Caían unos del cartel de Juárez de enfierrados, Masche me miraba y con un gesto entendía todo. Era la hora de huir o morir. Dejábamos al bando contrario ser víctimas de la masacre y corríamos. Afuera, en el estacionamiento, Mascherano ya tenía prendido el motor de su Ferrari. Guau, nunca me había subido a un auto así. Panterita hacía volteretas en el piso de asfalto, saltaba dentro el coche y en un toque todo había pasado.

Descansábamos sobre un puente, mirando el río, lento, silencioso, casi inmóvil. Panterita se despierta y reclama su hogar-chino. Hace berrinche. Entendemos: el río llega hasta allá. Sin dudarlo un segundo se frota en mis piernas, me da un besito, y salto olímpico. Nada como nutria, yo me desespero, pero al toque Masche me toca el hombro y la veo, me tranquilizo. Veloz deslizándose bajo el agua apeeenas saliendo un ínfimo espacio por el que respira, sus orejas de gato marcan dos estelas y su cola se deja adivinar en el movimiendo onduloso del agua, nadando pareja, segura, tranquila, con decisión, se pierde su rastro hacia el Sol poniente.

9.11.14

Vacaciones en un hotel de estilo francés en el medio de la selva.


L comía una droga que lo hacía correr como jugador de fútbol americano a comerme. Si no me encontraba se comía otras cosas: palmeras, columnas grecorromanas estructurales del edificio inmenso en el que vivíamos. La comía a cada rato, le habían regalado una bolsa llena. El efecto supuestamente era otro, pero a él se le ponía la remera amarilla e intentaba derribarme a mordiscones.

Nos regalaban una docena de tapires bebés que tenían la particularidad de venir a abrazarte en cuanto te veían. Descansaban en su propio patio lleno de pasto y plantas que les preparamos. Todavía eran muy bebitos, cuando nos veían no hacían nada. Suspirábamos.

Yo me escapaba de una infección zombie localizada en el ala oeste. A pesar de recorrer corredores con habitaciones con puerta, candado y cerrojo, el mejor lugar donde se me ocurría meterme era un laberinto. Tenía una ak47 y una itaca, pero les disparaba con una glock de balines. Era como un juego. No me importaba el miedo.

3.11.14

la revelación

el sueño era algo así como una fiesta
una celebración para discutir el bien en el mundo
por eso era importante que todos vinieran
mi papá
disfrazado de walter white
preparaba muffins y oreos azules
la gente llegaba
vos te hacías esperar
pero aparecías
robótico indiferente
me abrazabas alzándome
y un besito me deformaba
hasta que la punta de la cabeza
me llegaba al cielo
y entonces en vez de vértigo
sentía que todo era hermoso
tenía mucho sentido

31.10.14

nidos.

el hace nidos para vivir triste tirando muebles por el aire y acomodándose sobre la pila de cosas rotas.

29.10.14

hoy decidí dormir todo el día.


en el sueño de las 2 a las 4 le tenía que dar un diploma a Pío, pero como el no podía venir lo recibía antonio birabent.
cuando se lo estaba entregando se daba cuenta que ya nos conocíamos (?) y me decía que mi diploma me lo tenía que entregar el porque era como la cuarta vez que pasaba. pero yo le decía que me lo iba a entregar mi jefe. sorry antonio, yo se que te gusto, pero no.
los diplomas se entregaban así: había uno fósforos minúsculos pintados de colores con el nombre del que lo recibía escrito en una parte raspada como cuando mamá le ponía nombre a los lápices que llevabamos a la escuela. pero algunos decían "iron maiden" o "36"
entonces venía Kim con unas linternas que iluminabas la pared y según como ibas variando el ángulo proyectaban frases que iban cambiando. las frases eran super misteriosas, y encima cuando las leías era como que caías por dentro de la pared y salías en el mismo lugar pero 5 metros más allá unos segundos en el futuro.

11.9.14

Medicina alternativa

Estoy con dos hombres en el living de una casa. Parecen mellizos.
Les cuento que tengo un problema en el hombro.
Uno de ellos me dice que para eso es bueno clavarse un cuchillo atravesando el hombro de lado a lado y pasar por el agujero resultante una sábana, a modo de cuerda.
No me parece que eso sea bueno.
Intentan convencerme haciéndome una demostración. Uno de ellos le clava al otro un cuchillo —enorme, de carnicero— en el hombro del modo que me acaban de describir.
La tarea que efectúan no es fácil. Hay que forcejear mucho. La herida sangra. La sábana, blanca, está toda manchada.
El que es acuchillado no parece dolorido. Mientras hacen su trabajo, cada tanto me miran, buscando un gesto de aceptación de mi parte.
No están logrando convencerme.
Alcanzo a escuchar que uno de ellos habla por lo bajo con el otro.
"Tratá de agarrarlo", dice, refiriéndose a mí.
Despierto con el corazón galopando.

16.8.14

soñé no soñar con nada que pueda ser recordado.

3.7.14

Soñar no cuesta nada o todos los muebles de Gastón Pauls

Me siento mal en el colectivo, una amiga se baja conmigo. Cuando nos bajamos automáticamente me siento mejor y empezamos a correr por arriba de unos autos en venta. El empleado de la concesionaria nos echa. Salimos. Cada una tiene un papelito: "calle x nro. 3212" - "calle x nro. 3216". Excelente, vamos para el mismo lado. “Yo te acompaño primero y después vamos al mío (?)”. Llegamos y es la casa de Gastón Pauls. Parece que le están robando pero él no se dio cuenta, así que en vez de buchonearle a Gasti, vamos por ayuda a otro lado: al concesionario, donde evidentemente no nos abren, y desde adentro nos hacen seña de "rajen de acá".


Pudimos ser heroínas, pero por divertirnos el pobre Gastón Pauls quedó desvalijado.

1.7.14

Extranjero en su propia tierra

Un hombre con cabeza de hurón vuelve a su ciudad natal, de la que antaño fue exiliado, a pedir un poco de comida. El resto de la gente que vive allí es normal, él es único en su especie.

El hombre que lo recibe le dice que no debería haber pedido. Que, en vez de eso, debería haberse impuesto. Acto seguido, un grupo de personas golpea al hombre hurón y lo mata de un tiro.

La gente de la ciudad festeja.

24.4.14

/
las autopistas de manhattan se hunden como arenas movedizas.
dentro de las oficinas se revela el verdadero carácter de cada hombre.

/
hay un bar. adentro te transforman.
como un reality, van pasando los tullidos y los deformes y hacen su antes y despues. yo sueño con sus prótesis de pies tan naturales, como guantes.
en realidad el bar es como una bomba de tiempo cíclica, y a cada rato la historia se repite con leves variaciones: las cosas de la vidriera, que a la vez se incendia y rebalsa de agua y peces. vuelve a tener un jarrón que pierde y una sola hornalla prendida.
una mujer con traje verde a rayas pide una dirección en el medio de la calle, y un mozo con un traje verde a rayas se arroja por las escaleras a recoger la ceniza de su cigarrillo antes de que la atropellen.
hablo con el diablo: es una mujer hermosa.
hay una gorda gigante que anima el reality y yo le pregunto ¿por que no te transformás vos también?
porque duele, me dice mientras mira al diablo y cae al piso como una morsa.

14.4.14

Duelo impuesto

La policía me detiene en la calle sin explicarme el motivo. Más tarde, me entero de que he sido capturado porque uno de los oficiales de la comisaría desea tener un duelo a cuchillo.

4.12.13

arquitectura

soñé con un concurso para remodelar una casa: una casa enorme que terminaba junto al agua en un acantilado. la casa era de una familia árabe.
el concurso empezaba de repente en la casa extraña y magnífica pero muy venida a menos.
mis contrincantes: 2 mujeres que sabían de casas. mi equipo: una amiga cercana y yo. los planos no estaban por ninguna parte y los empezamos a buscar por la casa. 

teníamos 7 horas.

la casa era rarísima: tenía una entrada casi invisible, había habitaciones gigantes y otras minúsculas, desniveles, patios, pasadizos con escaleritas del lado de la costa.
conseguí las 3 partes de los planos. no coincidían, estaban en diferentes escalas, unos en calcos, otros en papel y ninguno reflejaba la realidad. se notaba que habían remodelado varias veces y había planos de cada vez.

despues de la segunda hora de trabajo pensaba que había logrado completar un mapa decente. y entonces trabajé.
en la cuarta hora mi socia me abandonaba.
en la quinta hora la hija del dueño me decía que iba a ser su reemplazante. ella empezaba a bocetar cosas hasta que en la sexta hora venia con un proyectito muy pobre donde ponía unos arbustitos redondos en la entrada y un par de tabiques y otras intervenciones extrañas, y nada más: para ella estaba listo.
le explicaba que eso no era un proyecto, así que ella se ofendía y se iba con los pocos planos en limpio que teníamos y se ocultaba en algún lugar imposible e invisible de la casa.

era la hora seiscuarentaycinco y de pronto vi todo con claridad: no tenía nada.

en esos quince minutos junté todo lo que pude, todo lo que había hecho durante esas horas: los planos en distintas escalas, mis croquis pero sobre todo los de la hija de los dueños de casa, y bosquejos y medidas que había encontrado por todas partes.
era un manojo de papeles desesperados, arrugados, de diferentes tamaños, desastrosos. traté de componerlos en una pila integrada, presentable.

y llegó la hora siete.

debía presentar un proyecto que no tenía y mis competidoras habían diseñado algo bastante aceptable en un estilo más bien lujoso y occidental, muy de arquitecto.
entonces pasaron dos cosas: entendí todo con claridad y empecé a hablar hasta que me desperté.

cuando empecé a hablar, en el sueño, me paré frente a los dueños de casa y la audiencia, y puse delante mío la pila de papeles y les empecé a explicar que no tenía un proyecto terminado.
que había aprendido cosas que consideraba fundamentales pero que no tenía ni un plano terminado, que hasta la quinta hora solo había aprendido cosas sobre el caso de las mejores y peores formas, que me sabía la casa de memoria, que había logrado juntar en mi cabeza las 3 partes de los planos y que las entendía en todos sus pasadizos e incoherencias.
que en la quinta hora había aprendido a no dar nada por sentado.
que casi en la hora siete me había dado cuenta que los arbustitos representaban una creencia espiritual, que comprendí donde iban y por que.
que entendí que había que escuchar a la hija porque aunque de arquitectura lo ignoraba todo, no solo iba a heredar la casa sino que conocía su cultura y sus geometrías.
que no debía trabajar la casa en planta. que las simetrías y los recorridos que para nosotros tenían lógica y belleza, no los tenían para los dueños de casa.
los dueños de casa sentados en dos grandes sillas me escuchaban.
yo sabía que el otro equipo iba a presentarles uno planos listos y prolijos, pero no sentía temor: yo había entendido el problema.

humildemente _les decía_ estoy lista para empezar un proyecto de 7000 horas.

31.10.13

¡Ascensooor!

Mi departamento funciona como ascensor del edificio en el que vivo.
La gente entra a mi departamento y manipula la botonera que hay junto a la puerta. Y el departamento sube y baja, constantemente, todo el día.
En medio de todo ese movimiento, intento dormir.
Escucho el motor del departamento.
La gente es bastante respetuosa. No se mueven de junto a la puerta y mantienen la vista fija hacia delante hasta que se bajan.

25.10.13

El profesor gigoló

Estábamos en un anfiteatro esperando que empezara la función de algún espectáculo en el que nunca reparamos en el sueño. Pienso que él está ahí conmigo porque le pagué, que siempre va a estar ahí mientras le pague. Cómo pasó de ser profesor de piano a gigoló, es algo que en el sueño nunca me pregunto. Despierta, la respuesta parecía más que obvia.

1.7.13

¿El elemento equivocado?

Camino por una ciudad. Los gansos migran. Miro hacia el cielo y los veo. Nadan en el aire. Hacen movimientos ondulatorios con el cuerpo sin desplegar las alas. Me parece un espectáculo muy bello. Pienso que me recuerdan a manatíes y se lo digo a mi hermana, que camina a mi lado. A pesar de que andan por sobre la ciudad, giran en las esquinas, en ángulo recto, siguiendo las calles de abajo.

Con mi hermana llegamos a la casa de Sherlock Holmes. Es un caserón muy grande. Antes de pertenecer a Holmes, pertenecía a Jack el Destripador. Ahora, ambos están muertos. No sé quién será el propietario actual. 

En un balcón de la casa, apoyada sobre una baranda de madera, vemos tres lechuzas, muy bonitas. Y una pecera. Dentro de la pecera, duermen dos gatitos, hechos un ovillo. Respiran apaciblemente bajo el agua.

23.6.13

Manzana

Patinaba resbalando por los pisos de cerámico en mi escuela primaria, algo que de hecho hacía cuando iba ahí, y quería contarle a mis amigos que patinaba muy lejos y que me vieran, pero me retaban porque estaban dando clases y yo los molestaba con boludeces. Así que me iba patinando y encontraba una manzana roja, preciosa, pero no me animaba a comerla porque estaba por ahí y la dejaba. Hasta que llego a una parte de la escuela donde sale la directora y me dice que tengo que entrar a dar clases, que es re tarde.
Y entro y tengo que dar clases de inglés y no entiendo por qué... Pero de repente me acuerdo que les estaba enseñando los mamiferos, y son pocos chicos y el aula es enorme, y me agarra una sensación de angustia infinita, y me despierto.

1.6.13

tu cara me suena de alguna parte

no es un sueño, es un aporte referido y muy interesante. un poco de realidad y otro poco de ficción.
muy bonito todo.

texto y audio (adaptado) por hernan casciari.



(surgió un problema con el video, no es el que correspondía. cuando se encuentre el correcto, se sube).

Según los sicólogos, las personas que se nos aparecen en los sueños son rostros que alguna vez hemos visto. Si en tu sueño hacés un golazo, por ejemplo, cada uno de los veinte mil rostros de la multitud que te aclama pertenece a gente que pasó por tu vida: actores de antes, compañeros fugaces de la primaria, un tipo que tocó el timbre para vender una enciclopedia, la chica que estaba leyendo a Monterroso en el subte y se reía, una maestra suplente de música que salió del aula llorando, etcétera.
A veces me da por pensar que cuando nos quedamos solos en la mesa de un bar, o parados en una esquina mirando pasar los autos, distraídos con el vaivén de las caras ajenas, sin pensar en nada pero atentos al tumulto humano, lo que estamos haciendo en realidad es el casting de aquellos rostros con los que iremos a soñar la semana que viene.
Este sí, porque tiene una pelada graciosa; esta no, porque le faltan tetas; a esta vieja la llevo porque puede funcionar como abuelita macabra...
Sin querer, quizá automáticamente y al descuido, buscamos personajes secundarios nuevos para algún sueño multitudinario, de esos con gran cantidad de extras, con cambios abruptos de paisaje y explosiones.
Posiblemente las personas que solamente duermen de noche no tengan necesidad de hacer estas búsquedas de roles no protagónicos, porque los sueños nocturnos son más bien de dos o tres personajes fuertes: el padre muerto que regresa, un ex novio que se convierte en el actual, el tipo que vende diarios abajo y que nos asusta con un cuchillo tramontina, y cosas así. Pero quienes tenemos la costumbre de dormir la siesta, en cambio, somos muy dados a la producción onírica de alto costo, a los espacios infinitos, a los argumentos rocambolescos y la multitud de figurantes.
Los sueños de la siesta son más intensos, más duraderos, más creíbles y generalmente más agradables que los nocturnos. Eso sí: si te toca una pesadilla de matiné, agarráte de la frazada con ambas manos. Las pesadillas de la siesta, por alguna razón, ocurren con tanta nitidez, y el argumento es tan hijo de puta y certero, que una vez que te despertás estás toda la tarde con una sensación fea, como si realmente hubiera pasado algo irreversible en la vida real. Como si hubieras pisado caca de perro y ahora te quedase el tic de caminar por la alfombra pidiendo perdón.
La misma sensación de realidad, pero esta vez acolchada y feliz, ocurre cuando el sueño de la siesta ha sido erótico o de amor. A mí llegó a pasarme (nunca de noche, solamente de tarde) que me desperté de la cama completamente enamorado. Hay una clase de sueño vespertino en donde conocés a una chica que no habla, que sonríe pero no mucho, una chica lánguida, con los ojos como de haber llorado; una carita de mosquita muerta que supuestamente no habías visto en tu vida. Y todo lo que pasa en el sueño es romántico tirando a boludón, nada sexual. Es un sueño apto para todo público. Un sueño que, sin embargo, te deja al despertarte una sensación feliz de amor verdadero y sensual. Y por ende, un hueco de frustración que dura hasta que te agarra el hambre de la cena.
A la noche, en cambio, el subconciente nos proyecta más bien cortometrajes, seis o siete sueños seguidos, pero cortitos; alguno es de terror, otro medio alegórico, a veces reponen dos o tres simpáticos, pero no hay ninguno que te vuele la cabeza, que te despierte de sopetón o que te haga pensar en la inmensidad del destino o en lo absurdo de la vida matrimonial. El sueño nocturno es quizás demasiado disperso y poco intelectual, y lo único que tiene de bueno es que a veces resulta de un simplismo tan absurdo que le encontrás la vuelta.
Por ejemplo, estás soñando con un tipo que trata de 'conseguir bemoles', que en el sueño significa que está a punto de sobornar a un funcionario marroquí. El sueño es grisáceo y con un argumento torpe; entonces, en un instante de lucidez, descubrís que el paisaje es de Mercedes, cosa imposible porque vivís afuera, y que el señor de los bemoles es José Sacristán. ¡Eureka! Por esos datos ridículos te das cuenta que estás soñando; el corazón te palpita y empezás a buscar mujeres por los costados del sueño para tocarles las tetas. Incluso descubrís que, si desenfocás la mirada, podés convertir la escena sórdida en un vestuario de chicas alemanas rubiecitas que juegan al voley. Empezás a ser el guionista omnisciente de tu propia fantasía.
Ser el escritor de tus propios sueños está muy bien: lo malo es cuando sos escritor en la vida real. Cuando pasa eso, la deformación profesional te lleva a creer que algunos sueños son adaptables al cuento corto o la novela. Es triste pero ocurre: la mayoría de las veces, los escritores nos despertamos convencidos de que lo que acabamos de soñar es La Historia Perfecta. Así, en cursiva y con mayúsuculas. Es tanto el convencimiento y la alegría que ello nos produce, que nos arrastramos tambaleando al escritorio, abrimos el bloc de notas y empezamos a anotar como locos cada detalle de la trama onírica, antes de que las últimas hilachas del recuerdo desaparezcan.
Yo tengo cientos de estas anotaciones, y todas son más o menos de este estilo:
viajábamos tren,
a una vieja le habian robado el laudo,
después estábamos en suipacha
y la vieja era un perro.
yo descubro que el perro no estaba en el tren
entonces el laudo aparece
¡todo cierra!
(también estaba calamaro.)
Es horrible el momento en que, de pronto, estás completamente despierto y lo que te había parecido el mejor cuento policial del siglo veinte no significa nada. Que todo aquello que parecía unirse como el engranaje de un reloj suizo era una cagada, o una alucinación de la duermevela. De todas maneras yo, por las dudas, no borro esos apuntes, porque capaz que juntando cincuenta o sesenta idioteces de ésas un día me sale un libro de versos vanguardistas. Uno nunca sabe por dónde anda la poesía moderna en este momento.
Del subconsciente, lo único que de verdad me preocupa es que uno mismo, también, es el rostro difuso en la pesadilla o el sueño de alguien. Si todos los rostros que hemos visto en la vida aparecen como extras en nuestra duermevela, es probable que nosotros, nuestra cara en realidad, haya provocado que un chico se despertase gritando en medio de la noche, o lo que es peor, que hayamos excitado sin querer a una vieja fea.
Ser el figurante en la noche de otro: ése es el verdadero problema de soñar. Haber participado sin querer en el casting de alguien que estaba sentado en un bar cuando nosotros pasábamos por allí. Ahora él nos tiene en su cabeza, puede usarnos para sus pesadillas, para sus romances homosexuales, o para hacer goles imposibles en estadios colmados de nuestro rostro.
De los sueños propios nos escapamos tarde o temprano, eso es fácil; de nuestra novela onírica podemos salir cuando abrimos los ojos, cuando suena el despertador o cuando pegamos un grito en medio de la noche. ¿Pero cómo salimos del sueño de un japonés que nos cruzamos ayer en la Sagrada Familia, y que se volvió a Kioto llevándose nuestras facciones? ¿Qué es capaz de hacer con nosotros ese hombre, en la noche oriental, con nuestra dignidad y nuestros gestos?
Por todas estas razones yo no soy mucho de salir.

20.5.13

la casa

la casa estaba sobre una escuela y los pibes iban y venían por mi patio. yo quería cerrar una puerta para que salieran por otro lado, pero estaban acostumbrados, la empujaban igual. la casa era un solo ambiente pero cuando la mirabas bien eran como 3 pero con un patio en el medio, y en el patio había una pileta. y en la pileta había animales y plantas bastante caribeños. yo pensaba "¿como puede ser que en el mismo momento y lugar haya un gato peleando con una zarigüeya y un mono con una mantarraya?"

7.5.13

filicidio tv

estaba con Nicolas en una misa, nos mirábamos con cara de "ninguno de los dos cree en esto", y empecé a llenar disimuladamente uno de los bancos con una mezcla pegajosa y comestible de porotos y huevos. en vez de ofenderse, los fieles piensan que es un milagro. entonces todo lo que está colgado cerca del púlpito se convierte en embutidos y la gente se los come. nico dice "no quiero ver esto" y nos vamos. pasamos por una plaza en la que a unas parejitas chinas les tiran arroz como si se hubieran casado y nico me lleva a la casa de mi viejo a buscar una mochila.
mi viejo no tiene barba pero es terco y lucha con algún tipo de máquina sobre una mesa. está enojado y nos hace salir a mi y a mi hermana por un jardín con cercos y plantas, pero nos damos cuenta que las preparó especialmente con trampas de hilo que al cortarse alertan a grupos militares que llegan en aviones, helicópteros y tanques. toda la milicia contratada por mi viejo empieza a dispararnos a nosotras y a civiles que pasan por ahi y sufren los daños colaterales. veo toda escena como si se hubiera filmado para televisión, desde múltiples ángulos y desde el aire, con esa texturita de la noticia en vivo. es horrible y espectacular verse morir así.

6.5.13

Maradona

Maradona comete un homicidio. Lo informan los medios. 
Termino de escuchar la noticia y descubro que mi aspecto ha mutado en el de Maradona.
Debo huir para no terminar preso por el crimen perpetrado por él.
Descubro también que tengo la habilidad de volverme invisible.
Llueve.
Corro por la ciudad evitando pasar sobre los charcos de agua, para que la gente no perciba mis pisadas.
Condenado a ser un fugitivo invisible por un crimen que no cometí.
Maldito Maradona.

29.4.13

Muñequitos

Conozco una chica. Nos gustamos. Nos besamos. Me invita a su casa.
Luego de tener sexo, me quedo dormido. Y, cuando duermo, materializo muñequitos. Van apareciendo junto a mi cabeza, de a poco. Terminan siendo un montón.
La chica descubre esto y me quiere sedar. Para mantenerme dormido y hacer negocio con mi extraña capacidad.

15.4.13

John Lennon en Pampa y la vía

Descubro que John Lennon aún vive. Reside aquí, en Buenos Aires, y está en una situación precaria. Subsiste gracias a las monedas que le dan a cambio de las estampitas que reparte, de motivos tangueros.

Lo encuentro en una plaza. Le doy unos mangos por una estampita.

Ese mismo día, cae en mis manos un poema inédito de Fontanarrosa.
Se me ocurre una idea para ayudar a Lennon.
Le propondré que musicalice el poema. Sé que, cantado por él, será un hit y lo catapultará de nuevo a la fama.  

31.3.13

sucesiones raras

voy a ver un partido de fútbol y resulta que termino siendo un jugador más.
era un partido de la selección, pero lejos estaba todo de parecerme raro, porque yo estaba jugando ahí como de toda la vida.
me ponen los últimos diez minutos y juego aceptablemente.
cuando salimos me pongo a charlar con los jugadores: pasan messi, mascherano, hablo con riquelme que estaba enojado porque el técnico no lo puso (dos cosas son interesantes: uno es que me pusieron a mi y no a román, y dos es que él es caprichoso hasta en mis sueños).
sigo y hablo un rato con el técnico. es muy buena onda y hacemos chistes.
últimamente sueño mucho con fútbol, pero no me da miedo decir que soy un jugador de fútbol frustado (en una de esas).

la cosa se pone extraña cuando me separo del grupo y me encuentro en un lugar muy parecido a la isla maciel corriendo porque me sigue la policía, o alguna especie de autoridad que me quiere atrapar, y en el afán por huir fastidio unos perros. o los perros ya eran de la policía... no sé.

cuando no puedo correr más y veo que el perrito me va a atacar, agarro una pala y me propongo cagarlo bien a palazos. lo miro y me enfrento. y me doy cuenta que me va a comer. y también sé que tengo muchísimo miedo. un montón.
ya no estoy seguro si me abalancé yo o él vino hacia mi pero le pegué y ahí cambió todo: él tenía muchísimo miedo y yo no podía dejar de golpearlo. le pegué hasta que cayó y me miró muy triste, y yo noté que él estaba siendo obligado a hacerme daño. solamente quise defenderme, pero él ya estaba sangrando por los ojos y por un costado de su cabeza donde le había conectado un palazo, y me miraba muy triste otra vez.

hubiera tratado de razonar con él si no fuera porque tenía mucho miedo y además era un perro.

28.3.13

Cocodrilo

Soñé que teníamos que llegar al auto y mi primo conocía un atajo, pero era por entre medio de un río o pantano, en una zona selvática. En el agua me empieza a perseguir un cocodrilo y es terrible, yo nado y sé que me va a alcanzar y voy a morir. Siento todo el miedo primitivo de la presa; hay mucho sol, el lugar es precioso.

12.3.13

Un desayuno en paz

soñé que descubría la manera perfecta de ponerle queso untable y mermelada a la tostada sin manchar el pote de una cosa con la otra
pero no me acuerdo

28.2.13

barcelona

estoy en barcelona, camino por una calle empinada y entro a una catedral. estoy haciendo una especie de miradita veloz porque las catedrales no me interesan demasiado y me voy en pocas horas, pero como que sentí que tenía que entrar.
veo unas monjas jóvenes, una en silla de ruedas, y un monje muy viejo.
me estoy por ir pero el monje me habla y me pregunta que necesito. por alguna razón siento que aunque no soy nada creyente, le tengo que decir. le digo que no necesito nada en particular, que solo estoy apenada porque me voy en 8 horas y que gasté hasta mi útimo centavo en volver a barcelona aunque soy una joven bastante poco pudiente que ni siquiera terminó sus estudios, y que estaba por algun motivo en japón y no pude volver a casa sin volver a pisar esa ciudad.
tengo la misma sensación de fragilidad y orfandad que cuando viajé la vez anterior.
veo una puerta, y entro. es la habitación del monje. es como una oficina pública con un mostrador largo y el monje es como treinta años más joven, tiene unos pantalones achupinados gastados y pasa una aspiradora.
mas atrás del mostrador se ve por la ventana un estanque de peces koi. es hermoso.
en un costado del estanque hay una bandeja de panadería, y en la bandeja un koi en una bolsa, como cuando los comprás en un acauario y todavía no los pasaste a la pecera. me acerco y el koi da vueltas en la bolsa, hasta que empieza a estirar una aleta-mano y trata de que yo la agarre. yo la tomo y el pez pone su cara contra mi mano con ternura.
el monje se da cuenta que algo raro tengo, y me regala un papel sagrado, que en realidad es una hoja muy grande y medioseca de árbol doblada en 3, con un interior aterciopelado lleno de un polvo blanco que es como polen.
me pide que lo siga, saca del bolsillo un sombrerito muy chiquito y lo llena de agua bendita, me pide que escupa adentro, y despues que me lo tome.
nota mis dudas y me dice "a veces no hay que preguntar tanto porque el rito desmenuzado ofende la inteligencia, y es solo una cuestión de forma"
subimos a un ascensor de esos que se convierten en carrito de mina carbonera, y mientras hablamos se hace cada vez mas joven. cuando llegamos a la altura de unas cajas de supermercado me dice que en realidad tiene 32 años y me doy cuenta que me quiere besar pero no termina de atreverse. a mi me parece mal, pero en algún lugar siento la pureza de su frustración, y que tiene 32 y es punk, y sabio pero nadie lo puede ver así porque está atrapado en el cuerpo de un anciano de la jerarquía eclesiástica. 
me dice que cuando vuelva a barcelona vuelva a verlo. que siempre va a estar ahi esperandome.
vuelvo a aparecer en el hall de la catedral, y veo entre las cabezas de la multitud, pegado en una cartelera, un papelito que me dejó Colantonio, que significa que está en la ciudad y que lo busque. en realidad es una mezcla de colantonio y Fran, el hermano de mano.
quiero preguntar en informes pero hay una cola complicadísima, la tarjeta desaparece y se que estoy más perdida que antes. salgo a la calle.
en la puerta hay alguien medio conocido del barrio con un perro, y el perro me dice que facufran está una cuadra más abajo, en el albergue del estadio de fútbol.
bajo por la calle a buscarlo pensando que se me va el avión, y que estoy en problemas porque amo a un punk que vive en una catedral, que nadie lo va a entender, que siento el aguijón de una fe extrañísima, y que nunca voy a poder juntar plata para otro pasaje.

24.2.13

Sueño (casi) lúcido

Soy consciente en el sueño de que estoy soñando, y por un momento parece que voy a despertarme. Decido mirarme en un espejo (entre todas las cosas que podría haber elegido) y encuentro uno al final de un pasillo. Es un espejo cuadrado con marco blanco igual a uno que tengo en mi casa. Cuando me miro se convierte en un espejo grande como los que hay en los baños de mujeres en los bares o boliches. Veo mi reflejo y otro en el que tengo barba, también aparece mi novio con barba y luego sin barba: las imágenes aparecen y desaparecen. Luego decido meterme en una bañera, voy hasta el baño y no hay bañera! Un poco desilusionada veo que el piso de la ducha, que está un poco más hundido que el resto, rebalsa de agua. Me meto pero nunca llego a tocar el fondo, las paredes son como vidrios que me dejan ver un fondo marino, donde hay luces y animales. Al parecer puedo respirar en el agua, pero al tomar consciencia de esto me despierto, con la sensación de que no podía controlar el sueño.

14.2.13

bondis

tenía que ir para la facultad y descubría que el 28 paraba a tres cuadras de casa.
usualmente tomo dos colectivos para llegar, pero ahora me daba cuenta que cerca de casa podía tomar directamente uno.

después de subir repetidamente a varios 28 que tenían carteles distintos (y raros) que no me llevaban a la facultad terminaba en chacarita caminando entre varios cortejos fúnebres. tenía miedo de que me peguen porque iba un poco apurado y medio que me chocaba a la gente de los cortejos y podía parecer un poco irrespetuoso.

12.2.13

Sueño con plantas

Estoy en la que era mi casa en mi infancia. Mi padrastro me manda a comprar comida.

Salgo. Ando dos cuadras.

Llego a la misma casa, o a una réplica de ella.

En la vereda, trabajando con las plantas que hay en los canteros de adelante, está la ex novia de un amigo —una mujer que siempre me ha caído mal—. Veo que ha arrancado unas plantas que me gustaban.

Señala unas y me dice que son plantas de Asia.

—Las semillas vienen volando de allá —me dice—, con el viento. Caen en la tierra y después no pueden volver.

De pronto, veo que me ha crecido una planta en la pantorrilla. Parece una anémona, de distintos tonos de rojo y negro. Me está parasitando. Dentro de ella hay venas mías, que conectan su cuerpo al mío y lo alimentan de mi sangre. La manipulo. Me pregunto cómo cortarla sin dañarme.

11.2.13

la pizzería

sueño: estoy por ir a una fiesta, estoy en casa bañandome, pero empiezan a llegar mis exalumnos de todos los años, que también van a la fiesta. se meten al baño mientras busco ropa, me piden curitas, arman como una prefiesta en casa.
salgo a mirarme al espejo a unas cuadras de casa, a una galería que en el fondo tiene un espejo. por el camino me cruzo con un tipo que hace de estatua viviente pelirroja, lo esquivo como si yo fuera en patines y veo que en un lugar de comidas rápidas hay unos muchachos grandotes semi gangsters yo-yo que se levantan de la mesa y también eran mis exalumnos y venían a la fiesta.
me dicen que vamos en el auto y me suben a un descapotable espectacular de esos que rebotan. hablamos de que bien lo tunearon.
adelante va uno de ellos en una moto choppera que nos pasa música desde ahi a través de una calavera de animal.
uno de ellos me dice que la pizzería por la que acabamos de pasar es de el: de la pizzería sale una cola de cuadras y cuadras que se ve subir por las colinas y pasa justo por la puerta de la catedral.
los de la catedral se quejan pero se ve que la pizza es riquisima.

el gobierno de la ciudad

hay un robot hormiga gigante más alto que mi edificio, pero mi edificio queda en otro lugar, por la playa. también hay una especie de kartings con forma de cabeza de hormiga. yo estoy enojadísima porque están rompiendo todo. resulta que la hormiga derriba cosas, los kartings atropellan gente y por culpa de la mala preparación del asunto, se está armando una especie de tornado.
nosotros estamos en una carpa inflable adentro de otra carpa y es una posición bastante vulnerable. parece que todo el asunto de la hormiga es una especie de divertimento para pocos autorizado por el gobierno de la ciudad y estamos indignados.

31.1.13

azul


Hacía una noche azulísisisima
y respiraba y sentía el azul entrar
como si se me fueran a teñir los pulmones
y la lengua se me dormía
y me miraba y estaba azul como cuando uno come dulces de esos que pintan.

30.1.13

yo ya se flotar porque vine la vez anterior

un sueño repetido: empieza como si fuera a tomar un tren, pero hay una rave. es la segunda vez que lo sueño. hay muchas cosas para divertirse, pero de golpe veo los globos. hay globos de diferentes formas y tamaños, de gas. en realidad no es gas sino que están inflados con aliento humano, y otros desinflados y uno los va inflando mientras se eleva. como yo ya lo soñé, se que hacer. me voy enroscando en el cuerpo los filamentos largos de los globos hasta que empiezo a flotar:uno por el brazo, varios en los hombros, uno entre las piernas, a caballo y aprovecho que tiene como un pico y lo uso de cola.
ya, floto. los organizadores no están muy de acuerdo, pero como ya saben que la vez anterior no hice nada malo, me dejan. soy cuidadosa.
uno de los globos me lo pongo en la cabeza y voy soplando y voy subiendo.
abajo, personas que conozco de la vez anterior, me saludan. hay uno muy delgadito y bailarín que se parece a leandrito que es mi amigo y ya está empezando a atarse algunos globos.
abajo, en una especie de barco que flota en tierra, algunos hombres tatuados me recuerdan y me saludan: yo subo y bajo y a algunos los beso en la boca, pero sin ninguna connotación exclusiva o sexual.
no importa quien soy, soy la chica de la otra vez, la que sabe flotar.