su sueño aqui.

por favor no incluír ilusiones, delirios o flashes. se agradece ser fiel a la idea de publicar solamente sueños venidos del mundo que se visita a la hora de dormir, inclusive en siestas y cabeceos de colectivo.

vale tanto un lenguaje florido, como uno minimalista, poético, coloquial o documental, balbuceado, ininteligible, escrito, dibujado o sonoro, brevísimo o novelado, minucioso o a grosso modo.

si ud. cree que es bueno invitar a alguien a escribir en este blog, nomás deje su mail en un comentario.
gracias.

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4.12.13

arquitectura

soñé con un concurso para remodelar una casa: una casa enorme que terminaba junto al agua en un acantilado. la casa era de una familia árabe.
el concurso empezaba de repente en la casa extraña y magnífica pero muy venida a menos.
mis contrincantes: 2 mujeres que sabían de casas. mi equipo: una amiga cercana y yo. los planos no estaban por ninguna parte y los empezamos a buscar por la casa. 

teníamos 7 horas.

la casa era rarísima: tenía una entrada casi invisible, había habitaciones gigantes y otras minúsculas, desniveles, patios, pasadizos con escaleritas del lado de la costa.
conseguí las 3 partes de los planos. no coincidían, estaban en diferentes escalas, unos en calcos, otros en papel y ninguno reflejaba la realidad. se notaba que habían remodelado varias veces y había planos de cada vez.

despues de la segunda hora de trabajo pensaba que había logrado completar un mapa decente. y entonces trabajé.
en la cuarta hora mi socia me abandonaba.
en la quinta hora la hija del dueño me decía que iba a ser su reemplazante. ella empezaba a bocetar cosas hasta que en la sexta hora venia con un proyectito muy pobre donde ponía unos arbustitos redondos en la entrada y un par de tabiques y otras intervenciones extrañas, y nada más: para ella estaba listo.
le explicaba que eso no era un proyecto, así que ella se ofendía y se iba con los pocos planos en limpio que teníamos y se ocultaba en algún lugar imposible e invisible de la casa.

era la hora seiscuarentaycinco y de pronto vi todo con claridad: no tenía nada.

en esos quince minutos junté todo lo que pude, todo lo que había hecho durante esas horas: los planos en distintas escalas, mis croquis pero sobre todo los de la hija de los dueños de casa, y bosquejos y medidas que había encontrado por todas partes.
era un manojo de papeles desesperados, arrugados, de diferentes tamaños, desastrosos. traté de componerlos en una pila integrada, presentable.

y llegó la hora siete.

debía presentar un proyecto que no tenía y mis competidoras habían diseñado algo bastante aceptable en un estilo más bien lujoso y occidental, muy de arquitecto.
entonces pasaron dos cosas: entendí todo con claridad y empecé a hablar hasta que me desperté.

cuando empecé a hablar, en el sueño, me paré frente a los dueños de casa y la audiencia, y puse delante mío la pila de papeles y les empecé a explicar que no tenía un proyecto terminado.
que había aprendido cosas que consideraba fundamentales pero que no tenía ni un plano terminado, que hasta la quinta hora solo había aprendido cosas sobre el caso de las mejores y peores formas, que me sabía la casa de memoria, que había logrado juntar en mi cabeza las 3 partes de los planos y que las entendía en todos sus pasadizos e incoherencias.
que en la quinta hora había aprendido a no dar nada por sentado.
que casi en la hora siete me había dado cuenta que los arbustitos representaban una creencia espiritual, que comprendí donde iban y por que.
que entendí que había que escuchar a la hija porque aunque de arquitectura lo ignoraba todo, no solo iba a heredar la casa sino que conocía su cultura y sus geometrías.
que no debía trabajar la casa en planta. que las simetrías y los recorridos que para nosotros tenían lógica y belleza, no los tenían para los dueños de casa.
los dueños de casa sentados en dos grandes sillas me escuchaban.
yo sabía que el otro equipo iba a presentarles uno planos listos y prolijos, pero no sentía temor: yo había entendido el problema.

humildemente _les decía_ estoy lista para empezar un proyecto de 7000 horas.

31.10.13

¡Ascensooor!

Mi departamento funciona como ascensor del edificio en el que vivo.
La gente entra a mi departamento y manipula la botonera que hay junto a la puerta. Y el departamento sube y baja, constantemente, todo el día.
En medio de todo ese movimiento, intento dormir.
Escucho el motor del departamento.
La gente es bastante respetuosa. No se mueven de junto a la puerta y mantienen la vista fija hacia delante hasta que se bajan.

25.10.13

El profesor gigoló

Estábamos en un anfiteatro esperando que empezara la función de algún espectáculo en el que nunca reparamos en el sueño. Pienso que él está ahí conmigo porque le pagué, que siempre va a estar ahí mientras le pague. Cómo pasó de ser profesor de piano a gigoló, es algo que en el sueño nunca me pregunto. Despierta, la respuesta parecía más que obvia.

1.7.13

¿El elemento equivocado?

Camino por una ciudad. Los gansos migran. Miro hacia el cielo y los veo. Nadan en el aire. Hacen movimientos ondulatorios con el cuerpo sin desplegar las alas. Me parece un espectáculo muy bello. Pienso que me recuerdan a manatíes y se lo digo a mi hermana, que camina a mi lado. A pesar de que andan por sobre la ciudad, giran en las esquinas, en ángulo recto, siguiendo las calles de abajo.

Con mi hermana llegamos a la casa de Sherlock Holmes. Es un caserón muy grande. Antes de pertenecer a Holmes, pertenecía a Jack el Destripador. Ahora, ambos están muertos. No sé quién será el propietario actual. 

En un balcón de la casa, apoyada sobre una baranda de madera, vemos tres lechuzas, muy bonitas. Y una pecera. Dentro de la pecera, duermen dos gatitos, hechos un ovillo. Respiran apaciblemente bajo el agua.

23.6.13

Manzana

Patinaba resbalando por los pisos de cerámico en mi escuela primaria, algo que de hecho hacía cuando iba ahí, y quería contarle a mis amigos que patinaba muy lejos y que me vieran, pero me retaban porque estaban dando clases y yo los molestaba con boludeces. Así que me iba patinando y encontraba una manzana roja, preciosa, pero no me animaba a comerla porque estaba por ahí y la dejaba. Hasta que llego a una parte de la escuela donde sale la directora y me dice que tengo que entrar a dar clases, que es re tarde.
Y entro y tengo que dar clases de inglés y no entiendo por qué... Pero de repente me acuerdo que les estaba enseñando los mamiferos, y son pocos chicos y el aula es enorme, y me agarra una sensación de angustia infinita, y me despierto.

1.6.13

tu cara me suena de alguna parte

no es un sueño, es un aporte referido y muy interesante. un poco de realidad y otro poco de ficción.
muy bonito todo.

texto y audio (adaptado) por hernan casciari.



(surgió un problema con el video, no es el que correspondía. cuando se encuentre el correcto, se sube).

Según los sicólogos, las personas que se nos aparecen en los sueños son rostros que alguna vez hemos visto. Si en tu sueño hacés un golazo, por ejemplo, cada uno de los veinte mil rostros de la multitud que te aclama pertenece a gente que pasó por tu vida: actores de antes, compañeros fugaces de la primaria, un tipo que tocó el timbre para vender una enciclopedia, la chica que estaba leyendo a Monterroso en el subte y se reía, una maestra suplente de música que salió del aula llorando, etcétera.
A veces me da por pensar que cuando nos quedamos solos en la mesa de un bar, o parados en una esquina mirando pasar los autos, distraídos con el vaivén de las caras ajenas, sin pensar en nada pero atentos al tumulto humano, lo que estamos haciendo en realidad es el casting de aquellos rostros con los que iremos a soñar la semana que viene.
Este sí, porque tiene una pelada graciosa; esta no, porque le faltan tetas; a esta vieja la llevo porque puede funcionar como abuelita macabra...
Sin querer, quizá automáticamente y al descuido, buscamos personajes secundarios nuevos para algún sueño multitudinario, de esos con gran cantidad de extras, con cambios abruptos de paisaje y explosiones.
Posiblemente las personas que solamente duermen de noche no tengan necesidad de hacer estas búsquedas de roles no protagónicos, porque los sueños nocturnos son más bien de dos o tres personajes fuertes: el padre muerto que regresa, un ex novio que se convierte en el actual, el tipo que vende diarios abajo y que nos asusta con un cuchillo tramontina, y cosas así. Pero quienes tenemos la costumbre de dormir la siesta, en cambio, somos muy dados a la producción onírica de alto costo, a los espacios infinitos, a los argumentos rocambolescos y la multitud de figurantes.
Los sueños de la siesta son más intensos, más duraderos, más creíbles y generalmente más agradables que los nocturnos. Eso sí: si te toca una pesadilla de matiné, agarráte de la frazada con ambas manos. Las pesadillas de la siesta, por alguna razón, ocurren con tanta nitidez, y el argumento es tan hijo de puta y certero, que una vez que te despertás estás toda la tarde con una sensación fea, como si realmente hubiera pasado algo irreversible en la vida real. Como si hubieras pisado caca de perro y ahora te quedase el tic de caminar por la alfombra pidiendo perdón.
La misma sensación de realidad, pero esta vez acolchada y feliz, ocurre cuando el sueño de la siesta ha sido erótico o de amor. A mí llegó a pasarme (nunca de noche, solamente de tarde) que me desperté de la cama completamente enamorado. Hay una clase de sueño vespertino en donde conocés a una chica que no habla, que sonríe pero no mucho, una chica lánguida, con los ojos como de haber llorado; una carita de mosquita muerta que supuestamente no habías visto en tu vida. Y todo lo que pasa en el sueño es romántico tirando a boludón, nada sexual. Es un sueño apto para todo público. Un sueño que, sin embargo, te deja al despertarte una sensación feliz de amor verdadero y sensual. Y por ende, un hueco de frustración que dura hasta que te agarra el hambre de la cena.
A la noche, en cambio, el subconciente nos proyecta más bien cortometrajes, seis o siete sueños seguidos, pero cortitos; alguno es de terror, otro medio alegórico, a veces reponen dos o tres simpáticos, pero no hay ninguno que te vuele la cabeza, que te despierte de sopetón o que te haga pensar en la inmensidad del destino o en lo absurdo de la vida matrimonial. El sueño nocturno es quizás demasiado disperso y poco intelectual, y lo único que tiene de bueno es que a veces resulta de un simplismo tan absurdo que le encontrás la vuelta.
Por ejemplo, estás soñando con un tipo que trata de 'conseguir bemoles', que en el sueño significa que está a punto de sobornar a un funcionario marroquí. El sueño es grisáceo y con un argumento torpe; entonces, en un instante de lucidez, descubrís que el paisaje es de Mercedes, cosa imposible porque vivís afuera, y que el señor de los bemoles es José Sacristán. ¡Eureka! Por esos datos ridículos te das cuenta que estás soñando; el corazón te palpita y empezás a buscar mujeres por los costados del sueño para tocarles las tetas. Incluso descubrís que, si desenfocás la mirada, podés convertir la escena sórdida en un vestuario de chicas alemanas rubiecitas que juegan al voley. Empezás a ser el guionista omnisciente de tu propia fantasía.
Ser el escritor de tus propios sueños está muy bien: lo malo es cuando sos escritor en la vida real. Cuando pasa eso, la deformación profesional te lleva a creer que algunos sueños son adaptables al cuento corto o la novela. Es triste pero ocurre: la mayoría de las veces, los escritores nos despertamos convencidos de que lo que acabamos de soñar es La Historia Perfecta. Así, en cursiva y con mayúsuculas. Es tanto el convencimiento y la alegría que ello nos produce, que nos arrastramos tambaleando al escritorio, abrimos el bloc de notas y empezamos a anotar como locos cada detalle de la trama onírica, antes de que las últimas hilachas del recuerdo desaparezcan.
Yo tengo cientos de estas anotaciones, y todas son más o menos de este estilo:
viajábamos tren,
a una vieja le habian robado el laudo,
después estábamos en suipacha
y la vieja era un perro.
yo descubro que el perro no estaba en el tren
entonces el laudo aparece
¡todo cierra!
(también estaba calamaro.)
Es horrible el momento en que, de pronto, estás completamente despierto y lo que te había parecido el mejor cuento policial del siglo veinte no significa nada. Que todo aquello que parecía unirse como el engranaje de un reloj suizo era una cagada, o una alucinación de la duermevela. De todas maneras yo, por las dudas, no borro esos apuntes, porque capaz que juntando cincuenta o sesenta idioteces de ésas un día me sale un libro de versos vanguardistas. Uno nunca sabe por dónde anda la poesía moderna en este momento.
Del subconsciente, lo único que de verdad me preocupa es que uno mismo, también, es el rostro difuso en la pesadilla o el sueño de alguien. Si todos los rostros que hemos visto en la vida aparecen como extras en nuestra duermevela, es probable que nosotros, nuestra cara en realidad, haya provocado que un chico se despertase gritando en medio de la noche, o lo que es peor, que hayamos excitado sin querer a una vieja fea.
Ser el figurante en la noche de otro: ése es el verdadero problema de soñar. Haber participado sin querer en el casting de alguien que estaba sentado en un bar cuando nosotros pasábamos por allí. Ahora él nos tiene en su cabeza, puede usarnos para sus pesadillas, para sus romances homosexuales, o para hacer goles imposibles en estadios colmados de nuestro rostro.
De los sueños propios nos escapamos tarde o temprano, eso es fácil; de nuestra novela onírica podemos salir cuando abrimos los ojos, cuando suena el despertador o cuando pegamos un grito en medio de la noche. ¿Pero cómo salimos del sueño de un japonés que nos cruzamos ayer en la Sagrada Familia, y que se volvió a Kioto llevándose nuestras facciones? ¿Qué es capaz de hacer con nosotros ese hombre, en la noche oriental, con nuestra dignidad y nuestros gestos?
Por todas estas razones yo no soy mucho de salir.

20.5.13

la casa

la casa estaba sobre una escuela y los pibes iban y venían por mi patio. yo quería cerrar una puerta para que salieran por otro lado, pero estaban acostumbrados, la empujaban igual. la casa era un solo ambiente pero cuando la mirabas bien eran como 3 pero con un patio en el medio, y en el patio había una pileta. y en la pileta había animales y plantas bastante caribeños. yo pensaba "¿como puede ser que en el mismo momento y lugar haya un gato peleando con una zarigüeya y un mono con una mantarraya?"

7.5.13

filicidio tv

estaba con Nicolas en una misa, nos mirábamos con cara de "ninguno de los dos cree en esto", y empecé a llenar disimuladamente uno de los bancos con una mezcla pegajosa y comestible de porotos y huevos. en vez de ofenderse, los fieles piensan que es un milagro. entonces todo lo que está colgado cerca del púlpito se convierte en embutidos y la gente se los come. nico dice "no quiero ver esto" y nos vamos. pasamos por una plaza en la que a unas parejitas chinas les tiran arroz como si se hubieran casado y nico me lleva a la casa de mi viejo a buscar una mochila.
mi viejo no tiene barba pero es terco y lucha con algún tipo de máquina sobre una mesa. está enojado y nos hace salir a mi y a mi hermana por un jardín con cercos y plantas, pero nos damos cuenta que las preparó especialmente con trampas de hilo que al cortarse alertan a grupos militares que llegan en aviones, helicópteros y tanques. toda la milicia contratada por mi viejo empieza a dispararnos a nosotras y a civiles que pasan por ahi y sufren los daños colaterales. veo toda escena como si se hubiera filmado para televisión, desde múltiples ángulos y desde el aire, con esa texturita de la noticia en vivo. es horrible y espectacular verse morir así.

6.5.13

Maradona

Maradona comete un homicidio. Lo informan los medios. 
Termino de escuchar la noticia y descubro que mi aspecto ha mutado en el de Maradona.
Debo huir para no terminar preso por el crimen perpetrado por él.
Descubro también que tengo la habilidad de volverme invisible.
Llueve.
Corro por la ciudad evitando pasar sobre los charcos de agua, para que la gente no perciba mis pisadas.
Condenado a ser un fugitivo invisible por un crimen que no cometí.
Maldito Maradona.

29.4.13

Muñequitos

Conozco una chica. Nos gustamos. Nos besamos. Me invita a su casa.
Luego de tener sexo, me quedo dormido. Y, cuando duermo, materializo muñequitos. Van apareciendo junto a mi cabeza, de a poco. Terminan siendo un montón.
La chica descubre esto y me quiere sedar. Para mantenerme dormido y hacer negocio con mi extraña capacidad.

15.4.13

John Lennon en Pampa y la vía

Descubro que John Lennon aún vive. Reside aquí, en Buenos Aires, y está en una situación precaria. Subsiste gracias a las monedas que le dan a cambio de las estampitas que reparte, de motivos tangueros.

Lo encuentro en una plaza. Le doy unos mangos por una estampita.

Ese mismo día, cae en mis manos un poema inédito de Fontanarrosa.
Se me ocurre una idea para ayudar a Lennon.
Le propondré que musicalice el poema. Sé que, cantado por él, será un hit y lo catapultará de nuevo a la fama.  

31.3.13

sucesiones raras

voy a ver un partido de fútbol y resulta que termino siendo un jugador más.
era un partido de la selección, pero lejos estaba todo de parecerme raro, porque yo estaba jugando ahí como de toda la vida.
me ponen los últimos diez minutos y juego aceptablemente.
cuando salimos me pongo a charlar con los jugadores: pasan messi, mascherano, hablo con riquelme que estaba enojado porque el técnico no lo puso (dos cosas son interesantes: uno es que me pusieron a mi y no a román, y dos es que él es caprichoso hasta en mis sueños).
sigo y hablo un rato con el técnico. es muy buena onda y hacemos chistes.
últimamente sueño mucho con fútbol, pero no me da miedo decir que soy un jugador de fútbol frustado (en una de esas).

la cosa se pone extraña cuando me separo del grupo y me encuentro en un lugar muy parecido a la isla maciel corriendo porque me sigue la policía, o alguna especie de autoridad que me quiere atrapar, y en el afán por huir fastidio unos perros. o los perros ya eran de la policía... no sé.

cuando no puedo correr más y veo que el perrito me va a atacar, agarro una pala y me propongo cagarlo bien a palazos. lo miro y me enfrento. y me doy cuenta que me va a comer. y también sé que tengo muchísimo miedo. un montón.
ya no estoy seguro si me abalancé yo o él vino hacia mi pero le pegué y ahí cambió todo: él tenía muchísimo miedo y yo no podía dejar de golpearlo. le pegué hasta que cayó y me miró muy triste, y yo noté que él estaba siendo obligado a hacerme daño. solamente quise defenderme, pero él ya estaba sangrando por los ojos y por un costado de su cabeza donde le había conectado un palazo, y me miraba muy triste otra vez.

hubiera tratado de razonar con él si no fuera porque tenía mucho miedo y además era un perro.

28.3.13

Cocodrilo

Soñé que teníamos que llegar al auto y mi primo conocía un atajo, pero era por entre medio de un río o pantano, en una zona selvática. En el agua me empieza a perseguir un cocodrilo y es terrible, yo nado y sé que me va a alcanzar y voy a morir. Siento todo el miedo primitivo de la presa; hay mucho sol, el lugar es precioso.

12.3.13

Un desayuno en paz

soñé que descubría la manera perfecta de ponerle queso untable y mermelada a la tostada sin manchar el pote de una cosa con la otra
pero no me acuerdo

28.2.13

barcelona

estoy en barcelona, camino por una calle empinada y entro a una catedral. estoy haciendo una especie de miradita veloz porque las catedrales no me interesan demasiado y me voy en pocas horas, pero como que sentí que tenía que entrar.
veo unas monjas jóvenes, una en silla de ruedas, y un monje muy viejo.
me estoy por ir pero el monje me habla y me pregunta que necesito. por alguna razón siento que aunque no soy nada creyente, le tengo que decir. le digo que no necesito nada en particular, que solo estoy apenada porque me voy en 8 horas y que gasté hasta mi útimo centavo en volver a barcelona aunque soy una joven bastante poco pudiente que ni siquiera terminó sus estudios, y que estaba por algun motivo en japón y no pude volver a casa sin volver a pisar esa ciudad.
tengo la misma sensación de fragilidad y orfandad que cuando viajé la vez anterior.
veo una puerta, y entro. es la habitación del monje. es como una oficina pública con un mostrador largo y el monje es como treinta años más joven, tiene unos pantalones achupinados gastados y pasa una aspiradora.
mas atrás del mostrador se ve por la ventana un estanque de peces koi. es hermoso.
en un costado del estanque hay una bandeja de panadería, y en la bandeja un koi en una bolsa, como cuando los comprás en un acauario y todavía no los pasaste a la pecera. me acerco y el koi da vueltas en la bolsa, hasta que empieza a estirar una aleta-mano y trata de que yo la agarre. yo la tomo y el pez pone su cara contra mi mano con ternura.
el monje se da cuenta que algo raro tengo, y me regala un papel sagrado, que en realidad es una hoja muy grande y medioseca de árbol doblada en 3, con un interior aterciopelado lleno de un polvo blanco que es como polen.
me pide que lo siga, saca del bolsillo un sombrerito muy chiquito y lo llena de agua bendita, me pide que escupa adentro, y despues que me lo tome.
nota mis dudas y me dice "a veces no hay que preguntar tanto porque el rito desmenuzado ofende la inteligencia, y es solo una cuestión de forma"
subimos a un ascensor de esos que se convierten en carrito de mina carbonera, y mientras hablamos se hace cada vez mas joven. cuando llegamos a la altura de unas cajas de supermercado me dice que en realidad tiene 32 años y me doy cuenta que me quiere besar pero no termina de atreverse. a mi me parece mal, pero en algún lugar siento la pureza de su frustración, y que tiene 32 y es punk, y sabio pero nadie lo puede ver así porque está atrapado en el cuerpo de un anciano de la jerarquía eclesiástica. 
me dice que cuando vuelva a barcelona vuelva a verlo. que siempre va a estar ahi esperandome.
vuelvo a aparecer en el hall de la catedral, y veo entre las cabezas de la multitud, pegado en una cartelera, un papelito que me dejó Colantonio, que significa que está en la ciudad y que lo busque. en realidad es una mezcla de colantonio y Fran, el hermano de mano.
quiero preguntar en informes pero hay una cola complicadísima, la tarjeta desaparece y se que estoy más perdida que antes. salgo a la calle.
en la puerta hay alguien medio conocido del barrio con un perro, y el perro me dice que facufran está una cuadra más abajo, en el albergue del estadio de fútbol.
bajo por la calle a buscarlo pensando que se me va el avión, y que estoy en problemas porque amo a un punk que vive en una catedral, que nadie lo va a entender, que siento el aguijón de una fe extrañísima, y que nunca voy a poder juntar plata para otro pasaje.

24.2.13

Sueño (casi) lúcido

Soy consciente en el sueño de que estoy soñando, y por un momento parece que voy a despertarme. Decido mirarme en un espejo (entre todas las cosas que podría haber elegido) y encuentro uno al final de un pasillo. Es un espejo cuadrado con marco blanco igual a uno que tengo en mi casa. Cuando me miro se convierte en un espejo grande como los que hay en los baños de mujeres en los bares o boliches. Veo mi reflejo y otro en el que tengo barba, también aparece mi novio con barba y luego sin barba: las imágenes aparecen y desaparecen. Luego decido meterme en una bañera, voy hasta el baño y no hay bañera! Un poco desilusionada veo que el piso de la ducha, que está un poco más hundido que el resto, rebalsa de agua. Me meto pero nunca llego a tocar el fondo, las paredes son como vidrios que me dejan ver un fondo marino, donde hay luces y animales. Al parecer puedo respirar en el agua, pero al tomar consciencia de esto me despierto, con la sensación de que no podía controlar el sueño.

14.2.13

bondis

tenía que ir para la facultad y descubría que el 28 paraba a tres cuadras de casa.
usualmente tomo dos colectivos para llegar, pero ahora me daba cuenta que cerca de casa podía tomar directamente uno.

después de subir repetidamente a varios 28 que tenían carteles distintos (y raros) que no me llevaban a la facultad terminaba en chacarita caminando entre varios cortejos fúnebres. tenía miedo de que me peguen porque iba un poco apurado y medio que me chocaba a la gente de los cortejos y podía parecer un poco irrespetuoso.

12.2.13

Sueño con plantas

Estoy en la que era mi casa en mi infancia. Mi padrastro me manda a comprar comida.

Salgo. Ando dos cuadras.

Llego a la misma casa, o a una réplica de ella.

En la vereda, trabajando con las plantas que hay en los canteros de adelante, está la ex novia de un amigo —una mujer que siempre me ha caído mal—. Veo que ha arrancado unas plantas que me gustaban.

Señala unas y me dice que son plantas de Asia.

—Las semillas vienen volando de allá —me dice—, con el viento. Caen en la tierra y después no pueden volver.

De pronto, veo que me ha crecido una planta en la pantorrilla. Parece una anémona, de distintos tonos de rojo y negro. Me está parasitando. Dentro de ella hay venas mías, que conectan su cuerpo al mío y lo alimentan de mi sangre. La manipulo. Me pregunto cómo cortarla sin dañarme.

11.2.13

la pizzería

sueño: estoy por ir a una fiesta, estoy en casa bañandome, pero empiezan a llegar mis exalumnos de todos los años, que también van a la fiesta. se meten al baño mientras busco ropa, me piden curitas, arman como una prefiesta en casa.
salgo a mirarme al espejo a unas cuadras de casa, a una galería que en el fondo tiene un espejo. por el camino me cruzo con un tipo que hace de estatua viviente pelirroja, lo esquivo como si yo fuera en patines y veo que en un lugar de comidas rápidas hay unos muchachos grandotes semi gangsters yo-yo que se levantan de la mesa y también eran mis exalumnos y venían a la fiesta.
me dicen que vamos en el auto y me suben a un descapotable espectacular de esos que rebotan. hablamos de que bien lo tunearon.
adelante va uno de ellos en una moto choppera que nos pasa música desde ahi a través de una calavera de animal.
uno de ellos me dice que la pizzería por la que acabamos de pasar es de el: de la pizzería sale una cola de cuadras y cuadras que se ve subir por las colinas y pasa justo por la puerta de la catedral.
los de la catedral se quejan pero se ve que la pizza es riquisima.

el gobierno de la ciudad

hay un robot hormiga gigante más alto que mi edificio, pero mi edificio queda en otro lugar, por la playa. también hay una especie de kartings con forma de cabeza de hormiga. yo estoy enojadísima porque están rompiendo todo. resulta que la hormiga derriba cosas, los kartings atropellan gente y por culpa de la mala preparación del asunto, se está armando una especie de tornado.
nosotros estamos en una carpa inflable adentro de otra carpa y es una posición bastante vulnerable. parece que todo el asunto de la hormiga es una especie de divertimento para pocos autorizado por el gobierno de la ciudad y estamos indignados.

31.1.13

azul


Hacía una noche azulísisisima
y respiraba y sentía el azul entrar
como si se me fueran a teñir los pulmones
y la lengua se me dormía
y me miraba y estaba azul como cuando uno come dulces de esos que pintan.

30.1.13

yo ya se flotar porque vine la vez anterior

un sueño repetido: empieza como si fuera a tomar un tren, pero hay una rave. es la segunda vez que lo sueño. hay muchas cosas para divertirse, pero de golpe veo los globos. hay globos de diferentes formas y tamaños, de gas. en realidad no es gas sino que están inflados con aliento humano, y otros desinflados y uno los va inflando mientras se eleva. como yo ya lo soñé, se que hacer. me voy enroscando en el cuerpo los filamentos largos de los globos hasta que empiezo a flotar:uno por el brazo, varios en los hombros, uno entre las piernas, a caballo y aprovecho que tiene como un pico y lo uso de cola.
ya, floto. los organizadores no están muy de acuerdo, pero como ya saben que la vez anterior no hice nada malo, me dejan. soy cuidadosa.
uno de los globos me lo pongo en la cabeza y voy soplando y voy subiendo.
abajo, personas que conozco de la vez anterior, me saludan. hay uno muy delgadito y bailarín que se parece a leandrito que es mi amigo y ya está empezando a atarse algunos globos.
abajo, en una especie de barco que flota en tierra, algunos hombres tatuados me recuerdan y me saludan: yo subo y bajo y a algunos los beso en la boca, pero sin ninguna connotación exclusiva o sexual.
no importa quien soy, soy la chica de la otra vez, la que sabe flotar.

27.1.13

Desequilibrio

Mirabamos a la Luna y se transformaba en muchas lunas. Nos reiamos. Despues una de las lunas se transformaba en el simbolo del Yin-Yang pero los dos eran Yin. Entonces ella, abrazandome, me dice: "Tengo miedo, vamos a casa", yo le respondo "Pero si estamos en tu casa", y ella: "Me refiero a la tuya, ahi estamos solos...". Y yo ya no me reia mas...

25.1.13

sustancia

una sustancia extraterrestre, químicamente estable pero físicamente maleable a voluntad (su propia voluntad). veo transformarse ante mis ojos a la sustancia que vivía en casa hace rato en forma de polvillo en la pared. la reacción química de la transformación despide un gas acido y pienso que quiere aniquilarme, pero lentamente se moldea como una pequeña plataforma de polipropileno negro, con muchos refuerzos estructurales triangulares bajo la superficie. quiere que me pare sobre ella.

17.1.13

buzo con capucha

tormenta en un canal de televisión. como en un autocad voy hacia abajo del suelo y veo la planta del edificio: una construcción de un solo piso, enorme, como un hangar, pero dividida en 48 secciones regulares cuadradas, que yo puedo separ con el pensamiento para estudiar la situación.
parace que se voló el techo, y nos desalojan, pero antes hay que despegar un montón de fotos de unos foamboards, están pegadas con velcro y hay que ponerlas sobre las mesas, sobre las que ya llueve.
mientras nos vamos yendo, encuentro una mochila vacía, guardo algunas cosas y empiezo a escapar hacia los edificios linderos, pero en vez de llegar a la calle, voy como por un laberinto de varios pisos donde todos los edificios de la cuadra se comunican. subo y bajo escaleras caracol que se tambalean. mientras voy bajando por una escalera muy endeble, rodrigo me pregunta si quiero ir a su casa a jugar juegos de mesa con mi ex. declino amablemente.
me doy cuenta que estoy en la trastienda de un boliche al que iba en la adolescencia. estoy por llegar a la calle, esquivo un par de guardias que no me tienen que ver, y salgo. mientras respiro aliviada y busco comida en los bolsillos le explico a una chica que trabaja de tarjetera como hacer una capucha como la de mi buzo, que es enorme: dibujás la forma, le sacás una fotocopia ampliada, cosés la capucha nueva y la unís a tus prendas con los botones que siempre traen atrás del cuello.
la chica agradece antes de que yo de la vuelta en la esquina y aparezca en federico lacroze.
me voy a tomar el 42, pienso, y me como la última pastilla blanca, redonda y efervescente mientras un policía me sigue a dos pasos de distancia.

15.1.13

.

tres mochilas, una se mueve como si tuviera algo vivo adentro. 
alguien me dice: tenés que atravesar el helicoide del paralelo 3.




14.1.13

robo

un gordito inofensivo me robaba una pasta de dientes y unos morlacos.
me lamentaba muchísimo que me robara el dentífrico aunque no tanto la plata.

11.1.13

.

tallas de madera en la india, exmaridos, 1710, 1710, libros desordenados, las sobretapas se ajan, orden de tarros de plástico, anotaciones en un cuaderno, otros números, 1710.

3.1.13

mago

iba a una iglesia. a misa más precisamente. cuando entro, me doy cuenta que estoy llegando tarde y que ya estaban todos ahí, aunque lo raro era que estaba a oscuras hasta que entró el cura y abrieron unas ventanas y puertas.

comienza la cosa: el cura habla un rato, de un par de boludeces que no recuerdo. se encamina el discurso para la cagada a pedos clásica al estilo católico, de esas donde te dicen que te vas a ir al infierno por portarte mal, etc. (no recuerdo bien la escena pero me dejó esa impresión).

termina la misa y todos se quedan quietos porque empieza un show de magia.
primero unos trucos simples de esconder el pañuelito, cambio de pelotas de mano, participa con el público... típico. para el tercer truco yo ya estaba indignado porque cuando hizo desaparecer su secretaria fue muy obvio, se los ve salir por un costado. me levanto re caliente diciendo a cualquiera "este show es una mierda, fue demasiado obvio ese truco, no están tomando el pelo".

termina la giladita de magia y me voy a hablar con el presentador. él estaba bastante mal porque se dio cuenta que su show fue terrible mierda, y yo para colmo le digo: "no entendés que este show fue cualquier cosa? para colmo no tengo los pantalones! me los chorearon!" y me pongo a revisar en el vestuario si me habían robado los pantalones.
el presentador me dice "está bien, pero nosotros no los robamos".
le respondo: "perdón, es que estoy muy alterado, no tienen la culpa". y agrego: "lo que pasa que me pone loco que le falten el respeto a la gente así, los shows de magia tienen que ofrecer algo más, los simples trucos son una cosa re quedada, la gente no se sorprende más con ilusiones tan tontas, quieren que esto vaya un poco más allá... no sé cómo hacerlo, pero me entienden lo que quiero decir? lo digo buena onda." (ya calmado de mi calentura, pero sin pantalones).
el presentador asiente y me pide disculpas por el mal show, pero que va a tener en cuenta lo que le estaba diciendo.

voy saliendo de la iglesia entre gente que ya se retiraba y otra que charlaba entre si y un tipo que parecía ser mi amigo aunque no reconozco la cara me dice "tomá, tus pantalones estaban en este banco".
me los pongo y me retiro.

Las cosas que se ven con los ojos cerrados


Voy a escribir un sueño. A describirlo. A decir que estábamos en una escuela, donde la madera era protagonista absoluta. Una escuela que bien podría ser la de una película. Una película de tres personajes principales y una escuela. Una escuela con escaleras de madera. Una escalera donde alguien caía y eso se reproducía como un acople, como una visión fuera de tiempo o como un relámpago sin su continuación de trueno.
Voy a describir los verdes, amarillos y marrones como en un negativo de película Fuji. Voy a escribir un sueño. A decirlo. A sentir en la cara el viento de un viaje en auto, por una carretera, a toda velocidad después de un error, una tragedia, una escalera, un relámpago sin su trueno.
Un sueño donde el tiempo se volvía para venirse y reinventar la historia. Una historia que era un cauce infinito de aires tibios, con manchitas de mar en los ojos. Como una novela en el punto cúlmine de su desenlace. Borrosa. Casi congelada.
Un sueño que es una película que es una escuela de madera con tres personas viajando en el aire. Como en la densidad del verano a las dos de la tarde.
Voy a escribir un sueño. A describirlo. A decirlo.
Voy a quedarme con todas las imágenes guardadas en la punta de los dedos.
Y creermelo.

irukandji


yo veía unos puntitos rojos volando en la oscuridad.
flotaban como esas medusitas ínfimas y venenosas, pero en el aire. y cuando trataba de tocar una, me daba cuenta que realmente ardían como la picada de una irukandji.
pero no podías apartarlas ni nada porque eran de luz, eran de laser.
entonces me daba cuenta que iba a ser muy dificil sobrevivir a la invasión.
pero inventabamos un truco: cada uno de nosotros llevaba una luz verde o azul, y cuando una medusita te iba a tocar la encendías. la longitud de onda de la luz azul interfería con la del laser y el punto rojo ya no quemaba.

1.1.13

no es mío

este sueño fue de mi viejo, pero lo cuento "de afuera" porque creo que vale la pena.

básicamente se trata de mi viejo sacudiéndose un poco en una siesta, no mucho, como si estuviera haciendo algo muy movido en su sueño. hasta que en un momento le encaja un soberano rodillazo a la pared, con muchas ganas. se despierta del dolor.

cuando se levanta dice "uh, qué dolor... soñé que estaba jugando al fútbol"

hace como 15 años que no juega, por ahí tiene ganas.

creo que 2010

soñé que hacia un pozo y a medida que crecía me iba introduciendo dentro de él
estuve a punto de abrir la puerta de una gran casa
pero me taparon la cabeza con tierra
me desperté ahogada
y me soné la naríz