Estoy en mi trabajo. Hay un futbolista muerto tirado en el piso. Yo lo maté. Es morocho, pelado, alto y fornido. Es Mascherano, pero en el sueño no lo sé. Pienso que tengo que sacar el cuerpo de ahí porque a mi jefa no le va a gustar nada. Tengo asumido que voy a ir a la cárcel por mi crimen pero me interesa más que mi jefa no lo encuentre ahí. Ella no soportaría tal desorden. Sigo pensando qué hacer hasta que me llaman de la biblioteca de la que soy socia para reclamarme que no les devolví un libro. Hago esfuerzos para recordar qué libro de la biblioteca tengo en mi casa, pero no recuerdo ninguno. Les digo que es un error. Les pregunto qué libro me están pidiendo. Ellos me dicen el nombre del libro y recuerdo que sí lo tengo. Entonces, decido ir a buscar el libro a mi casa porque me parece más importante ir a devolverlo que cualquier otra cosa!
A partir de ahí el sueño se vuelve confuso, no sé si estoy en mi casa, en el trabajo o en la biblioteca. La acción se vuelve circular: las escenas se repiten de manera similar con pocas variaciones. Es el artilugio del que me valgo en el sueño para demorar mi entrada a la cárcel (y así continuar durmiendo).
su sueño aqui.
por favor no incluír ilusiones, delirios o flashes. se agradece ser fiel a la idea de publicar solamente sueños venidos del mundo que se visita a la hora de dormir, inclusive en siestas y cabeceos de colectivo.
vale tanto un lenguaje florido, como uno minimalista, poético, coloquial o documental, balbuceado, ininteligible, escrito, dibujado o sonoro, brevísimo o novelado, minucioso o a grosso modo.
si ud. cree que es bueno invitar a alguien a escribir en este blog, nomás deje su mail en un comentario.
gracias.
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14.7.15
5.3.15
Control de calidad
Cuando era joven, el dueño de la librería en la que trabajo enviaba a su hijo, aún un niño, a testear los cajones de una funeraria a cambio de dinero.
La empresa le pagaba al padre por cada cajón que probaba el hijo, acostándose en su interior.
Le cuento esto a una chica.
—Claro —me dice—, en esa época se estilaba.
La empresa le pagaba al padre por cada cajón que probaba el hijo, acostándose en su interior.
Le cuento esto a una chica.
—Claro —me dice—, en esa época se estilaba.
12.11.14
Noviembre se duerme 4 horas/día y se suena con Mascherano
Era como una fiesta. Todos empilchados. Las chicas supuraban perfumes, transpiradas, brillaban sus poritos glitte rpurpurina. Estábamos en la Creamfields. Las cosas características: ambiente boliche, vestiditos, máscara de pestañas, tacos, push-ups, cadenas, bling bling, caras duras, olor a escabio.
De pronto estábamos en un supermercado chino pero bien grande. Las luces estaban prendidas y todo era un caos. De alguna manera comenzaba una batalla campal. Tirábamos las góndolas y corríamos y cerrábamos el paso volcando expositores de utensillos de cocina. Mi mejor amiga era la novia de Mascherano: teníamos la guerra casi ganada.
Panterita la gatita negrita paseaba y participaba, se mantenía cercana, vivía en el chino. Corríamos y peleábamos y yo me arrastraba, las cosas se iban de control. Los del otro bando eran chetos turros. Nosotros éramos nosotros: Julia la tejedora de poemas, Mile la bombona superpoderosa y Mascherano. Caían unos del cartel de Juárez de enfierrados, Masche me miraba y con un gesto entendía todo. Era la hora de huir o morir. Dejábamos al bando contrario ser víctimas de la masacre y corríamos. Afuera, en el estacionamiento, Mascherano ya tenía prendido el motor de su Ferrari. Guau, nunca me había subido a un auto así. Panterita hacía volteretas en el piso de asfalto, saltaba dentro el coche y en un toque todo había pasado.
Descansábamos sobre un puente, mirando el río, lento, silencioso, casi inmóvil. Panterita se despierta y reclama su hogar-chino. Hace berrinche. Entendemos: el río llega hasta allá. Sin dudarlo un segundo se frota en mis piernas, me da un besito, y salto olímpico. Nada como nutria, yo me desespero, pero al toque Masche me toca el hombro y la veo, me tranquilizo. Veloz deslizándose bajo el agua apeeenas saliendo un ínfimo espacio por el que respira, sus orejas de gato marcan dos estelas y su cola se deja adivinar en el movimiendo onduloso del agua, nadando pareja, segura, tranquila, con decisión, se pierde su rastro hacia el Sol poniente.
De pronto estábamos en un supermercado chino pero bien grande. Las luces estaban prendidas y todo era un caos. De alguna manera comenzaba una batalla campal. Tirábamos las góndolas y corríamos y cerrábamos el paso volcando expositores de utensillos de cocina. Mi mejor amiga era la novia de Mascherano: teníamos la guerra casi ganada.
Panterita la gatita negrita paseaba y participaba, se mantenía cercana, vivía en el chino. Corríamos y peleábamos y yo me arrastraba, las cosas se iban de control. Los del otro bando eran chetos turros. Nosotros éramos nosotros: Julia la tejedora de poemas, Mile la bombona superpoderosa y Mascherano. Caían unos del cartel de Juárez de enfierrados, Masche me miraba y con un gesto entendía todo. Era la hora de huir o morir. Dejábamos al bando contrario ser víctimas de la masacre y corríamos. Afuera, en el estacionamiento, Mascherano ya tenía prendido el motor de su Ferrari. Guau, nunca me había subido a un auto así. Panterita hacía volteretas en el piso de asfalto, saltaba dentro el coche y en un toque todo había pasado.
Descansábamos sobre un puente, mirando el río, lento, silencioso, casi inmóvil. Panterita se despierta y reclama su hogar-chino. Hace berrinche. Entendemos: el río llega hasta allá. Sin dudarlo un segundo se frota en mis piernas, me da un besito, y salto olímpico. Nada como nutria, yo me desespero, pero al toque Masche me toca el hombro y la veo, me tranquilizo. Veloz deslizándose bajo el agua apeeenas saliendo un ínfimo espacio por el que respira, sus orejas de gato marcan dos estelas y su cola se deja adivinar en el movimiendo onduloso del agua, nadando pareja, segura, tranquila, con decisión, se pierde su rastro hacia el Sol poniente.
9.11.14
Vacaciones en un hotel de estilo francés en el medio de la selva.
L comía una droga que lo hacía correr como jugador de fútbol americano a comerme. Si no me encontraba se comía otras cosas: palmeras, columnas grecorromanas estructurales del edificio inmenso en el que vivíamos. La comía a cada rato, le habían regalado una bolsa llena. El efecto supuestamente era otro, pero a él se le ponía la remera amarilla e intentaba derribarme a mordiscones.
Nos regalaban una docena de tapires bebés que tenían la particularidad de venir a abrazarte en cuanto te veían. Descansaban en su propio patio lleno de pasto y plantas que les preparamos. Todavía eran muy bebitos, cuando nos veían no hacían nada. Suspirábamos.
Yo me escapaba de una infección zombie localizada en el ala oeste. A pesar de recorrer corredores con habitaciones con puerta, candado y cerrojo, el mejor lugar donde se me ocurría meterme era un laberinto. Tenía una ak47 y una itaca, pero les disparaba con una glock de balines. Era como un juego. No me importaba el miedo.
3.11.14
la revelación
el sueño era algo así como una fiesta
una celebración para discutir el bien en el mundo
por eso era importante que todos vinieran
mi papá
disfrazado de walter white
preparaba muffins y oreos azules
la gente llegaba
vos te hacías esperar
pero aparecías
robótico indiferente
me abrazabas alzándome
y un besito me deformaba
hasta que la punta de la cabeza
me llegaba al cielo
y entonces en vez de vértigo
sentía que todo era hermoso
tenía mucho sentido
una celebración para discutir el bien en el mundo
por eso era importante que todos vinieran
mi papá
disfrazado de walter white
preparaba muffins y oreos azules
la gente llegaba
vos te hacías esperar
pero aparecías
robótico indiferente
me abrazabas alzándome
y un besito me deformaba
hasta que la punta de la cabeza
me llegaba al cielo
y entonces en vez de vértigo
sentía que todo era hermoso
tenía mucho sentido
31.10.14
nidos.
el hace nidos para vivir triste tirando muebles por el aire y acomodándose sobre la pila de cosas rotas.
29.10.14
hoy decidí dormir todo el día.
en el sueño de las 2 a las 4 le tenía que dar un diploma a Pío, pero como el no podía venir lo recibía antonio birabent.
cuando se lo estaba entregando se daba cuenta que ya nos conocíamos (?) y me decía que mi diploma me lo tenía que entregar el porque era como la cuarta vez que pasaba. pero yo le decía que me lo iba a entregar mi jefe. sorry antonio, yo se que te gusto, pero no.
los diplomas se entregaban así: había uno fósforos minúsculos pintados de colores con el nombre del que lo recibía escrito en una parte raspada como cuando mamá le ponía nombre a los lápices que llevabamos a la escuela. pero algunos decían "iron maiden" o "36"
entonces venía Kim con unas linternas que iluminabas la pared y según como ibas variando el ángulo proyectaban frases que iban cambiando. las frases eran super misteriosas, y encima cuando las leías era como que caías por dentro de la pared y salías en el mismo lugar pero 5 metros más allá unos segundos en el futuro.
11.9.14
Medicina alternativa
Estoy con dos hombres en el living de una casa. Parecen mellizos.
Les cuento que tengo un problema en el hombro.
Uno de ellos me dice que para eso es bueno clavarse un cuchillo atravesando el hombro de lado a lado y pasar por el agujero resultante una sábana, a modo de cuerda.
No me parece que eso sea bueno.
Intentan convencerme haciéndome una demostración. Uno de ellos le clava al otro un cuchillo —enorme, de carnicero— en el hombro del modo que me acaban de describir.
La tarea que efectúan no es fácil. Hay que forcejear mucho. La herida sangra. La sábana, blanca, está toda manchada.
El que es acuchillado no parece dolorido. Mientras hacen su trabajo, cada tanto me miran, buscando un gesto de aceptación de mi parte.
No están logrando convencerme.
Alcanzo a escuchar que uno de ellos habla por lo bajo con el otro.
"Tratá de agarrarlo", dice, refiriéndose a mí.
Despierto con el corazón galopando.
3.7.14
Soñar no cuesta nada o todos los muebles de Gastón Pauls
Me siento mal en el colectivo, una amiga se baja conmigo. Cuando
nos bajamos automáticamente me siento mejor y empezamos a correr por arriba de
unos autos en venta. El empleado de la concesionaria nos echa. Salimos. Cada
una tiene un papelito: "calle x nro. 3212" - "calle x nro.
3216". Excelente, vamos para el mismo lado. “Yo te acompaño primero y después
vamos al mío (?)”. Llegamos y es la casa de Gastón Pauls. Parece que le están
robando pero él no se dio cuenta, así que en vez de buchonearle a Gasti, vamos
por ayuda a otro lado: al concesionario, donde evidentemente no nos abren, y
desde adentro nos hacen seña de "rajen de acá".
Pudimos ser heroínas, pero por divertirnos el pobre Gastón Pauls
quedó desvalijado.
1.7.14
Extranjero en su propia tierra
Un hombre con cabeza de hurón vuelve a su ciudad natal, de la que antaño fue exiliado, a pedir un poco de comida. El resto de la gente que vive allí es normal, él es único en su especie.
El hombre que lo recibe le dice que no debería haber pedido. Que, en vez de eso, debería haberse impuesto. Acto seguido, un grupo de personas golpea al hombre hurón y lo mata de un tiro.
La gente de la ciudad festeja.
24.4.14
/
hay un bar. adentro te transforman.
como un reality, van pasando los tullidos y los deformes y hacen su antes y despues. yo sueño con sus prótesis de pies tan naturales, como guantes.
en realidad el bar es como una bomba de tiempo cíclica, y a cada rato la historia se repite con leves variaciones: las cosas de la vidriera, que a la vez se incendia y rebalsa de agua y peces. vuelve a tener un jarrón que pierde y una sola hornalla prendida.
una mujer con traje verde a rayas pide una dirección en el medio de la calle, y un mozo con un traje verde a rayas se arroja por las escaleras a recoger la ceniza de su cigarrillo antes de que la atropellen.
hablo con el diablo: es una mujer hermosa.
hay una gorda gigante que anima el reality y yo le pregunto ¿por que no te transformás vos también?
porque duele, me dice mientras mira al diablo y cae al piso como una morsa.
14.4.14
Duelo impuesto
La policía me detiene en la calle sin explicarme el motivo. Más tarde, me entero de que he sido capturado porque uno de los oficiales de la comisaría desea tener un duelo a cuchillo.
4.12.13
arquitectura
soñé con un concurso para remodelar una casa: una casa enorme que terminaba junto al agua en un acantilado. la casa era de una familia árabe.
el concurso empezaba de repente en la casa extraña y magnífica pero muy venida a menos.
mis contrincantes: 2 mujeres que sabían de casas. mi equipo: una amiga cercana y yo. los planos no estaban por ninguna parte y los empezamos a buscar por la casa.
teníamos 7 horas.
la casa era rarísima: tenía una entrada casi invisible, había habitaciones gigantes y otras minúsculas, desniveles, patios, pasadizos con escaleritas del lado de la costa.
conseguí las 3 partes de los planos. no coincidían, estaban en diferentes escalas, unos en calcos, otros en papel y ninguno reflejaba la realidad. se notaba que habían remodelado varias veces y había planos de cada vez.
despues de la segunda hora de trabajo pensaba que había logrado completar un mapa decente. y entonces trabajé.
en la cuarta hora mi socia me abandonaba.
en la quinta hora la hija del dueño me decía que iba a ser su reemplazante. ella empezaba a bocetar cosas hasta que en la sexta hora venia con un proyectito muy pobre donde ponía unos arbustitos redondos en la entrada y un par de tabiques y otras intervenciones extrañas, y nada más: para ella estaba listo.
le explicaba que eso no era un proyecto, así que ella se ofendía y se iba con los pocos planos en limpio que teníamos y se ocultaba en algún lugar imposible e invisible de la casa.
era la hora seiscuarentaycinco y de pronto vi todo con claridad: no tenía nada.
en esos quince minutos junté todo lo que pude, todo lo que había hecho durante esas horas: los planos en distintas escalas, mis croquis pero sobre todo los de la hija de los dueños de casa, y bosquejos y medidas que había encontrado por todas partes.
era un manojo de papeles desesperados, arrugados, de diferentes tamaños, desastrosos. traté de componerlos en una pila integrada, presentable.
y llegó la hora siete.
debía presentar un proyecto que no tenía y mis competidoras habían diseñado algo bastante aceptable en un estilo más bien lujoso y occidental, muy de arquitecto.
entonces pasaron dos cosas: entendí todo con claridad y empecé a hablar hasta que me desperté.
cuando empecé a hablar, en el sueño, me paré frente a los dueños de casa y la audiencia, y puse delante mío la pila de papeles y les empecé a explicar que no tenía un proyecto terminado.
que había aprendido cosas que consideraba fundamentales pero que no tenía ni un plano terminado, que hasta la quinta hora solo había aprendido cosas sobre el caso de las mejores y peores formas, que me sabía la casa de memoria, que había logrado juntar en mi cabeza las 3 partes de los planos y que las entendía en todos sus pasadizos e incoherencias.
que en la quinta hora había aprendido a no dar nada por sentado.
que casi en la hora siete me había dado cuenta que los arbustitos representaban una creencia espiritual, que comprendí donde iban y por que.
que entendí que había que escuchar a la hija porque aunque de arquitectura lo ignoraba todo, no solo iba a heredar la casa sino que conocía su cultura y sus geometrías.
que no debía trabajar la casa en planta. que las simetrías y los recorridos que para nosotros tenían lógica y belleza, no los tenían para los dueños de casa.
los dueños de casa sentados en dos grandes sillas me escuchaban.
yo sabía que el otro equipo iba a presentarles uno planos listos y prolijos, pero no sentía temor: yo había entendido el problema.
humildemente _les decía_ estoy lista para empezar un proyecto de 7000 horas.
el concurso empezaba de repente en la casa extraña y magnífica pero muy venida a menos.
mis contrincantes: 2 mujeres que sabían de casas. mi equipo: una amiga cercana y yo. los planos no estaban por ninguna parte y los empezamos a buscar por la casa.
teníamos 7 horas.
la casa era rarísima: tenía una entrada casi invisible, había habitaciones gigantes y otras minúsculas, desniveles, patios, pasadizos con escaleritas del lado de la costa.
conseguí las 3 partes de los planos. no coincidían, estaban en diferentes escalas, unos en calcos, otros en papel y ninguno reflejaba la realidad. se notaba que habían remodelado varias veces y había planos de cada vez.
despues de la segunda hora de trabajo pensaba que había logrado completar un mapa decente. y entonces trabajé.
en la cuarta hora mi socia me abandonaba.
en la quinta hora la hija del dueño me decía que iba a ser su reemplazante. ella empezaba a bocetar cosas hasta que en la sexta hora venia con un proyectito muy pobre donde ponía unos arbustitos redondos en la entrada y un par de tabiques y otras intervenciones extrañas, y nada más: para ella estaba listo.
le explicaba que eso no era un proyecto, así que ella se ofendía y se iba con los pocos planos en limpio que teníamos y se ocultaba en algún lugar imposible e invisible de la casa.
era la hora seiscuarentaycinco y de pronto vi todo con claridad: no tenía nada.
en esos quince minutos junté todo lo que pude, todo lo que había hecho durante esas horas: los planos en distintas escalas, mis croquis pero sobre todo los de la hija de los dueños de casa, y bosquejos y medidas que había encontrado por todas partes.
era un manojo de papeles desesperados, arrugados, de diferentes tamaños, desastrosos. traté de componerlos en una pila integrada, presentable.
y llegó la hora siete.
debía presentar un proyecto que no tenía y mis competidoras habían diseñado algo bastante aceptable en un estilo más bien lujoso y occidental, muy de arquitecto.
entonces pasaron dos cosas: entendí todo con claridad y empecé a hablar hasta que me desperté.
cuando empecé a hablar, en el sueño, me paré frente a los dueños de casa y la audiencia, y puse delante mío la pila de papeles y les empecé a explicar que no tenía un proyecto terminado.
que había aprendido cosas que consideraba fundamentales pero que no tenía ni un plano terminado, que hasta la quinta hora solo había aprendido cosas sobre el caso de las mejores y peores formas, que me sabía la casa de memoria, que había logrado juntar en mi cabeza las 3 partes de los planos y que las entendía en todos sus pasadizos e incoherencias.
que en la quinta hora había aprendido a no dar nada por sentado.
que casi en la hora siete me había dado cuenta que los arbustitos representaban una creencia espiritual, que comprendí donde iban y por que.
que entendí que había que escuchar a la hija porque aunque de arquitectura lo ignoraba todo, no solo iba a heredar la casa sino que conocía su cultura y sus geometrías.
que no debía trabajar la casa en planta. que las simetrías y los recorridos que para nosotros tenían lógica y belleza, no los tenían para los dueños de casa.
los dueños de casa sentados en dos grandes sillas me escuchaban.
yo sabía que el otro equipo iba a presentarles uno planos listos y prolijos, pero no sentía temor: yo había entendido el problema.
humildemente _les decía_ estoy lista para empezar un proyecto de 7000 horas.
31.10.13
¡Ascensooor!
Mi departamento funciona como ascensor del edificio en el que vivo.
La gente entra a mi departamento y manipula la botonera que hay junto a la puerta. Y el departamento sube y baja, constantemente, todo el día.
En medio de todo ese movimiento, intento dormir.
Escucho el motor del departamento.
La gente es bastante respetuosa. No se mueven de junto a la puerta y mantienen la vista fija hacia delante hasta que se bajan.
La gente entra a mi departamento y manipula la botonera que hay junto a la puerta. Y el departamento sube y baja, constantemente, todo el día.
En medio de todo ese movimiento, intento dormir.
Escucho el motor del departamento.
La gente es bastante respetuosa. No se mueven de junto a la puerta y mantienen la vista fija hacia delante hasta que se bajan.
25.10.13
El profesor gigoló
Estábamos en un anfiteatro esperando que empezara la función de algún espectáculo en el que nunca reparamos en el sueño. Pienso que él está ahí conmigo porque le pagué, que siempre va a estar ahí mientras le pague. Cómo pasó de ser profesor de piano a gigoló, es algo que en el sueño nunca me pregunto. Despierta, la respuesta parecía más que obvia.
1.7.13
¿El elemento equivocado?
Camino por una ciudad. Los gansos migran. Miro hacia el cielo y los veo. Nadan en el aire. Hacen movimientos ondulatorios con el cuerpo sin desplegar las alas. Me parece un espectáculo muy bello. Pienso que me recuerdan a manatíes y se lo digo a mi hermana, que camina a mi lado. A pesar de que andan por sobre la ciudad, giran en las esquinas, en ángulo recto, siguiendo las calles de abajo.
Con mi hermana llegamos a la casa de Sherlock Holmes. Es un caserón muy grande. Antes de pertenecer a Holmes, pertenecía a Jack el Destripador. Ahora, ambos están muertos. No sé quién será el propietario actual.
En un balcón de la casa, apoyada sobre una baranda de madera, vemos tres lechuzas, muy bonitas. Y una pecera. Dentro de la pecera, duermen dos gatitos, hechos un ovillo. Respiran apaciblemente bajo el agua.
23.6.13
Manzana
Patinaba resbalando por los pisos de cerámico en mi escuela primaria, algo que de hecho hacía cuando iba ahí, y quería contarle a mis amigos que patinaba muy lejos y que me vieran, pero me retaban porque estaban dando clases y yo los molestaba con boludeces. Así que me iba patinando y encontraba una manzana roja, preciosa, pero no me animaba a comerla porque estaba por ahí y la dejaba. Hasta que llego a una parte de la escuela donde sale la directora y me dice que tengo que entrar a dar clases, que es re tarde.
Y entro y tengo que dar clases de inglés y no entiendo por qué... Pero de repente me acuerdo que les estaba enseñando los mamiferos, y son pocos chicos y el aula es enorme, y me agarra una sensación de angustia infinita, y me despierto.
20.5.13
la casa
la casa estaba sobre una escuela y los pibes iban y venían por mi patio. yo quería cerrar una puerta para que salieran por otro lado, pero estaban acostumbrados, la empujaban igual. la casa era un solo ambiente pero cuando la mirabas bien eran como 3 pero con un patio en el medio, y en el patio había una pileta. y en la pileta había animales y plantas bastante caribeños. yo pensaba "¿como puede ser que en el mismo momento y lugar haya un gato peleando con una zarigüeya y un mono con una mantarraya?"
7.5.13
filicidio tv
estaba con Nicolas en una misa, nos mirábamos con cara de "ninguno de los dos cree en esto", y empecé a llenar disimuladamente uno de los bancos con una mezcla pegajosa y comestible de porotos y huevos. en vez de ofenderse, los fieles piensan que es un milagro. entonces todo lo que está colgado cerca del púlpito se convierte en embutidos y la gente se los come. nico dice "no quiero ver esto" y nos vamos. pasamos por una plaza en la que a unas parejitas chinas les tiran arroz como si se hubieran casado y nico me lleva a la casa de mi viejo a buscar una mochila.
mi viejo no tiene barba pero es terco y lucha con algún tipo de máquina sobre una mesa. está enojado y nos hace salir a mi y a mi hermana por un jardín con cercos y plantas, pero nos damos cuenta que las preparó especialmente con trampas de hilo que al cortarse alertan a grupos militares que llegan en aviones, helicópteros y tanques. toda la milicia contratada por mi viejo empieza a dispararnos a nosotras y a civiles que pasan por ahi y sufren los daños colaterales. veo toda escena como si se hubiera filmado para televisión, desde múltiples ángulos y desde el aire, con esa texturita de la noticia en vivo. es horrible y espectacular verse morir así.
mi viejo no tiene barba pero es terco y lucha con algún tipo de máquina sobre una mesa. está enojado y nos hace salir a mi y a mi hermana por un jardín con cercos y plantas, pero nos damos cuenta que las preparó especialmente con trampas de hilo que al cortarse alertan a grupos militares que llegan en aviones, helicópteros y tanques. toda la milicia contratada por mi viejo empieza a dispararnos a nosotras y a civiles que pasan por ahi y sufren los daños colaterales. veo toda escena como si se hubiera filmado para televisión, desde múltiples ángulos y desde el aire, con esa texturita de la noticia en vivo. es horrible y espectacular verse morir así.
6.5.13
Maradona
Maradona comete un homicidio. Lo informan los medios.
Termino de escuchar la noticia y descubro que mi aspecto ha mutado en el de Maradona.
Debo huir para no terminar preso por el crimen perpetrado por él.
Descubro también que tengo la habilidad de volverme invisible.
Llueve.
Corro por la ciudad evitando pasar sobre los charcos de agua, para que la gente no perciba mis pisadas.
Condenado a ser un fugitivo invisible por un crimen que no cometí.
Maldito Maradona.
29.4.13
Muñequitos
Conozco una chica. Nos gustamos. Nos besamos. Me invita a su casa.
Luego de tener sexo, me quedo dormido. Y, cuando duermo, materializo muñequitos. Van apareciendo junto a mi cabeza, de a poco. Terminan siendo un montón.
La chica descubre esto y me quiere sedar. Para mantenerme dormido y hacer negocio con mi extraña capacidad.
15.4.13
John Lennon en Pampa y la vía
Descubro que John Lennon aún vive. Reside aquí, en Buenos Aires, y está en una situación precaria. Subsiste gracias a las monedas que le dan a cambio de las estampitas que reparte, de motivos tangueros.
Lo encuentro en una plaza. Le doy unos mangos por una estampita.
Ese mismo día, cae en mis manos un poema inédito de Fontanarrosa.
Se me ocurre una idea para ayudar a Lennon.
Le propondré que musicalice el poema. Sé que, cantado por él, será un hit y lo catapultará de nuevo a la fama.
31.3.13
sucesiones raras
voy a ver un partido de fútbol y resulta que termino siendo un jugador más.
era un partido de la selección, pero lejos estaba todo de parecerme raro, porque yo estaba jugando ahí como de toda la vida.
me ponen los últimos diez minutos y juego aceptablemente.
cuando salimos me pongo a charlar con los jugadores: pasan messi, mascherano, hablo con riquelme que estaba enojado porque el técnico no lo puso (dos cosas son interesantes: uno es que me pusieron a mi y no a román, y dos es que él es caprichoso hasta en mis sueños).
sigo y hablo un rato con el técnico. es muy buena onda y hacemos chistes.
últimamente sueño mucho con fútbol, pero no me da miedo decir que soy un jugador de fútbol frustado (en una de esas).
la cosa se pone extraña cuando me separo del grupo y me encuentro en un lugar muy parecido a la isla maciel corriendo porque me sigue la policía, o alguna especie de autoridad que me quiere atrapar, y en el afán por huir fastidio unos perros. o los perros ya eran de la policía... no sé.
cuando no puedo correr más y veo que el perrito me va a atacar, agarro una pala y me propongo cagarlo bien a palazos. lo miro y me enfrento. y me doy cuenta que me va a comer. y también sé que tengo muchísimo miedo. un montón.
ya no estoy seguro si me abalancé yo o él vino hacia mi pero le pegué y ahí cambió todo: él tenía muchísimo miedo y yo no podía dejar de golpearlo. le pegué hasta que cayó y me miró muy triste, y yo noté que él estaba siendo obligado a hacerme daño. solamente quise defenderme, pero él ya estaba sangrando por los ojos y por un costado de su cabeza donde le había conectado un palazo, y me miraba muy triste otra vez.
hubiera tratado de razonar con él si no fuera porque tenía mucho miedo y además era un perro.
era un partido de la selección, pero lejos estaba todo de parecerme raro, porque yo estaba jugando ahí como de toda la vida.
me ponen los últimos diez minutos y juego aceptablemente.
cuando salimos me pongo a charlar con los jugadores: pasan messi, mascherano, hablo con riquelme que estaba enojado porque el técnico no lo puso (dos cosas son interesantes: uno es que me pusieron a mi y no a román, y dos es que él es caprichoso hasta en mis sueños).
sigo y hablo un rato con el técnico. es muy buena onda y hacemos chistes.
últimamente sueño mucho con fútbol, pero no me da miedo decir que soy un jugador de fútbol frustado (en una de esas).
la cosa se pone extraña cuando me separo del grupo y me encuentro en un lugar muy parecido a la isla maciel corriendo porque me sigue la policía, o alguna especie de autoridad que me quiere atrapar, y en el afán por huir fastidio unos perros. o los perros ya eran de la policía... no sé.
cuando no puedo correr más y veo que el perrito me va a atacar, agarro una pala y me propongo cagarlo bien a palazos. lo miro y me enfrento. y me doy cuenta que me va a comer. y también sé que tengo muchísimo miedo. un montón.
ya no estoy seguro si me abalancé yo o él vino hacia mi pero le pegué y ahí cambió todo: él tenía muchísimo miedo y yo no podía dejar de golpearlo. le pegué hasta que cayó y me miró muy triste, y yo noté que él estaba siendo obligado a hacerme daño. solamente quise defenderme, pero él ya estaba sangrando por los ojos y por un costado de su cabeza donde le había conectado un palazo, y me miraba muy triste otra vez.
hubiera tratado de razonar con él si no fuera porque tenía mucho miedo y además era un perro.
28.3.13
Cocodrilo
Soñé que teníamos que llegar al auto y mi primo conocía un atajo, pero era por entre medio de un río o pantano, en una zona selvática. En el agua me empieza a perseguir un cocodrilo y es terrible, yo nado y sé que me va a alcanzar y voy a morir. Siento todo el miedo primitivo de la presa; hay mucho sol, el lugar es precioso.
12.3.13
Un desayuno en paz
soñé que descubría la manera perfecta de ponerle queso untable y mermelada a la tostada sin manchar el pote de una cosa con la otra
pero no me acuerdo
pero no me acuerdo
28.2.13
barcelona
estoy en barcelona, camino por una calle empinada y entro a una catedral. estoy haciendo una especie de miradita veloz porque las catedrales no me interesan demasiado y me voy en pocas horas, pero como que sentí que tenía que entrar.
veo unas monjas jóvenes, una en silla de ruedas, y un monje muy viejo.
me estoy por ir pero el monje me habla y me pregunta que necesito. por alguna razón siento que aunque no soy nada creyente, le tengo que decir. le digo que no necesito nada en particular, que solo estoy apenada porque me voy en 8 horas y que gasté hasta mi útimo centavo en volver a barcelona aunque soy una joven bastante poco pudiente que ni siquiera terminó sus estudios, y que estaba por algun motivo en japón y no pude volver a casa sin volver a pisar esa ciudad.
tengo la misma sensación de fragilidad y orfandad que cuando viajé la vez anterior.
veo una puerta, y entro. es la habitación del monje. es como una oficina pública con un mostrador largo y el monje es como treinta años más joven, tiene unos pantalones achupinados gastados y pasa una aspiradora.
mas atrás del mostrador se ve por la ventana un estanque de peces koi. es hermoso.
en un costado del estanque hay una bandeja de panadería, y en la bandeja un koi en una bolsa, como cuando los comprás en un acauario y todavía no los pasaste a la pecera. me acerco y el koi da vueltas en la bolsa, hasta que empieza a estirar una aleta-mano y trata de que yo la agarre. yo la tomo y el pez pone su cara contra mi mano con ternura.
el monje se da cuenta que algo raro tengo, y me regala un papel sagrado, que en realidad es una hoja muy grande y medioseca de árbol doblada en 3, con un interior aterciopelado lleno de un polvo blanco que es como polen.
me pide que lo siga, saca del bolsillo un sombrerito muy chiquito y lo llena de agua bendita, me pide que escupa adentro, y despues que me lo tome.
nota mis dudas y me dice "a veces no hay que preguntar tanto porque el rito desmenuzado ofende la inteligencia, y es solo una cuestión de forma"
subimos a un ascensor de esos que se convierten en carrito de mina carbonera, y mientras hablamos se hace cada vez mas joven. cuando llegamos a la altura de unas cajas de supermercado me dice que en realidad tiene 32 años y me doy cuenta que me quiere besar pero no termina de atreverse. a mi me parece mal, pero en algún lugar siento la pureza de su frustración, y que tiene 32 y es punk, y sabio pero nadie lo puede ver así porque está atrapado en el cuerpo de un anciano de la jerarquía eclesiástica.
me dice que cuando vuelva a barcelona vuelva a verlo. que siempre va a estar ahi esperandome.
vuelvo a aparecer en el hall de la catedral, y veo entre las cabezas de la multitud, pegado en una cartelera, un papelito que me dejó Colantonio, que significa que está en la ciudad y que lo busque. en realidad es una mezcla de colantonio y Fran, el hermano de mano.
quiero preguntar en informes pero hay una cola complicadísima, la tarjeta desaparece y se que estoy más perdida que antes. salgo a la calle.
en la puerta hay alguien medio conocido del barrio con un perro, y el perro me dice que facufran está una cuadra más abajo, en el albergue del estadio de fútbol.
bajo por la calle a buscarlo pensando que se me va el avión, y que estoy en problemas porque amo a un punk que vive en una catedral, que nadie lo va a entender, que siento el aguijón de una fe extrañísima, y que nunca voy a poder juntar plata para otro pasaje.
veo unas monjas jóvenes, una en silla de ruedas, y un monje muy viejo.
me estoy por ir pero el monje me habla y me pregunta que necesito. por alguna razón siento que aunque no soy nada creyente, le tengo que decir. le digo que no necesito nada en particular, que solo estoy apenada porque me voy en 8 horas y que gasté hasta mi útimo centavo en volver a barcelona aunque soy una joven bastante poco pudiente que ni siquiera terminó sus estudios, y que estaba por algun motivo en japón y no pude volver a casa sin volver a pisar esa ciudad.
tengo la misma sensación de fragilidad y orfandad que cuando viajé la vez anterior.
veo una puerta, y entro. es la habitación del monje. es como una oficina pública con un mostrador largo y el monje es como treinta años más joven, tiene unos pantalones achupinados gastados y pasa una aspiradora.
mas atrás del mostrador se ve por la ventana un estanque de peces koi. es hermoso.
en un costado del estanque hay una bandeja de panadería, y en la bandeja un koi en una bolsa, como cuando los comprás en un acauario y todavía no los pasaste a la pecera. me acerco y el koi da vueltas en la bolsa, hasta que empieza a estirar una aleta-mano y trata de que yo la agarre. yo la tomo y el pez pone su cara contra mi mano con ternura.
el monje se da cuenta que algo raro tengo, y me regala un papel sagrado, que en realidad es una hoja muy grande y medioseca de árbol doblada en 3, con un interior aterciopelado lleno de un polvo blanco que es como polen.
me pide que lo siga, saca del bolsillo un sombrerito muy chiquito y lo llena de agua bendita, me pide que escupa adentro, y despues que me lo tome.
nota mis dudas y me dice "a veces no hay que preguntar tanto porque el rito desmenuzado ofende la inteligencia, y es solo una cuestión de forma"
subimos a un ascensor de esos que se convierten en carrito de mina carbonera, y mientras hablamos se hace cada vez mas joven. cuando llegamos a la altura de unas cajas de supermercado me dice que en realidad tiene 32 años y me doy cuenta que me quiere besar pero no termina de atreverse. a mi me parece mal, pero en algún lugar siento la pureza de su frustración, y que tiene 32 y es punk, y sabio pero nadie lo puede ver así porque está atrapado en el cuerpo de un anciano de la jerarquía eclesiástica.
me dice que cuando vuelva a barcelona vuelva a verlo. que siempre va a estar ahi esperandome.
vuelvo a aparecer en el hall de la catedral, y veo entre las cabezas de la multitud, pegado en una cartelera, un papelito que me dejó Colantonio, que significa que está en la ciudad y que lo busque. en realidad es una mezcla de colantonio y Fran, el hermano de mano.
quiero preguntar en informes pero hay una cola complicadísima, la tarjeta desaparece y se que estoy más perdida que antes. salgo a la calle.
en la puerta hay alguien medio conocido del barrio con un perro, y el perro me dice que facufran está una cuadra más abajo, en el albergue del estadio de fútbol.
bajo por la calle a buscarlo pensando que se me va el avión, y que estoy en problemas porque amo a un punk que vive en una catedral, que nadie lo va a entender, que siento el aguijón de una fe extrañísima, y que nunca voy a poder juntar plata para otro pasaje.
24.2.13
Sueño (casi) lúcido
Soy consciente en el sueño de que estoy soñando, y por un momento parece que voy a despertarme. Decido mirarme en un espejo (entre todas las cosas que podría haber elegido) y encuentro uno al final de un pasillo. Es un espejo cuadrado con marco blanco igual a uno que tengo en mi casa. Cuando me miro se convierte en un espejo grande como los que hay en los baños de mujeres en los bares o boliches. Veo mi reflejo y otro en el que tengo barba, también aparece mi novio con barba y luego sin barba: las imágenes aparecen y desaparecen. Luego decido meterme en una bañera, voy hasta el baño y ¡no hay bañera! Un poco desilusionada veo que el piso de la ducha, que está un poco más hundido que el resto, rebalsa de agua. Me meto pero nunca llego a tocar el fondo, las paredes son como vidrios que me dejan ver un fondo marino, donde hay luces y animales. Al parecer puedo respirar en el agua, pero al tomar consciencia de esto me despierto.
14.2.13
bondis
tenía que ir para la facultad y descubría que el 28 paraba a tres cuadras de casa.
usualmente tomo dos colectivos para llegar, pero ahora me daba cuenta que cerca de casa podía tomar directamente uno.
después de subir repetidamente a varios 28 que tenían carteles distintos (y raros) que no me llevaban a la facultad terminaba en chacarita caminando entre varios cortejos fúnebres. tenía miedo de que me peguen porque iba un poco apurado y medio que me chocaba a la gente de los cortejos y podía parecer un poco irrespetuoso.
usualmente tomo dos colectivos para llegar, pero ahora me daba cuenta que cerca de casa podía tomar directamente uno.
después de subir repetidamente a varios 28 que tenían carteles distintos (y raros) que no me llevaban a la facultad terminaba en chacarita caminando entre varios cortejos fúnebres. tenía miedo de que me peguen porque iba un poco apurado y medio que me chocaba a la gente de los cortejos y podía parecer un poco irrespetuoso.
12.2.13
Sueño con plantas
Estoy en la que era mi casa en mi infancia. Mi padrastro me manda a comprar comida.
Salgo. Ando dos cuadras.
Llego a la misma casa, o a una réplica de ella.
En la vereda, trabajando con las plantas que hay en los canteros de adelante, está la ex novia de un amigo —una mujer que siempre me ha caído mal—. Veo que ha arrancado unas plantas que me gustaban.
Señala unas y me dice que son plantas de Asia.
—Las semillas vienen volando de allá —me dice—, con el viento. Caen en la tierra y después no pueden volver.
De pronto, veo que me ha crecido una planta en la pantorrilla. Parece una anémona, de distintos tonos de rojo y negro. Me está parasitando. Dentro de ella hay venas mías, que conectan su cuerpo al mío y lo alimentan de mi sangre. La manipulo. Me pregunto cómo cortarla sin dañarme.
11.2.13
la pizzería
sueño: estoy por ir a una fiesta, estoy en casa bañandome, pero empiezan a llegar mis exalumnos de todos los años, que también van a la fiesta. se meten al baño mientras busco ropa, me piden curitas, arman como una prefiesta en casa.
salgo a mirarme al espejo a unas cuadras de casa, a una galería que en el fondo tiene un espejo. por el camino me cruzo con un tipo que hace de estatua viviente pelirroja, lo esquivo como si yo fuera en patines y veo que en un lugar de comidas rápidas hay unos muchachos grandotes semi gangsters yo-yo que se levantan de la mesa y también eran mis exalumnos y venían a la fiesta.
me dicen que vamos en el auto y me suben a un descapotable espectacular de esos que rebotan. hablamos de que bien lo tunearon.
adelante va uno de ellos en una moto choppera que nos pasa música desde ahi a través de una calavera de animal.
uno de ellos me dice que la pizzería por la que acabamos de pasar es de el: de la pizzería sale una cola de cuadras y cuadras que se ve subir por las colinas y pasa justo por la puerta de la catedral.
los de la catedral se quejan pero se ve que la pizza es riquisima.
salgo a mirarme al espejo a unas cuadras de casa, a una galería que en el fondo tiene un espejo. por el camino me cruzo con un tipo que hace de estatua viviente pelirroja, lo esquivo como si yo fuera en patines y veo que en un lugar de comidas rápidas hay unos muchachos grandotes semi gangsters yo-yo que se levantan de la mesa y también eran mis exalumnos y venían a la fiesta.
me dicen que vamos en el auto y me suben a un descapotable espectacular de esos que rebotan. hablamos de que bien lo tunearon.
adelante va uno de ellos en una moto choppera que nos pasa música desde ahi a través de una calavera de animal.
uno de ellos me dice que la pizzería por la que acabamos de pasar es de el: de la pizzería sale una cola de cuadras y cuadras que se ve subir por las colinas y pasa justo por la puerta de la catedral.
los de la catedral se quejan pero se ve que la pizza es riquisima.
el gobierno de la ciudad
hay un robot hormiga gigante más alto que mi edificio, pero mi edificio queda en otro lugar, por la playa. también hay una especie de kartings con forma de cabeza de hormiga. yo estoy enojadísima porque están rompiendo todo. resulta que la hormiga derriba cosas, los kartings atropellan gente y por culpa de la mala preparación del asunto, se está armando una especie de tornado.
nosotros estamos en una carpa inflable adentro de otra carpa y es una posición bastante vulnerable. parece que todo el asunto de la hormiga es una especie de divertimento para pocos autorizado por el gobierno de la ciudad y estamos indignados.
nosotros estamos en una carpa inflable adentro de otra carpa y es una posición bastante vulnerable. parece que todo el asunto de la hormiga es una especie de divertimento para pocos autorizado por el gobierno de la ciudad y estamos indignados.
31.1.13
azul
Hacía una noche azulísisisima
y respiraba y sentía el azul entrar
como si se me fueran a teñir los pulmones
y la lengua se me dormía
y me miraba y estaba azul como cuando uno come dulces de esos que pintan.
30.1.13
yo ya se flotar porque vine la vez anterior
un sueño repetido: empieza como si fuera a tomar un tren, pero hay una rave. es la segunda vez que lo sueño. hay muchas cosas para divertirse, pero de golpe veo los globos. hay globos de diferentes formas y tamaños, de gas. en realidad no es gas sino que están inflados con aliento humano, y otros desinflados y uno los va inflando mientras se eleva. como yo ya lo soñé, se que hacer. me voy enroscando en el cuerpo los filamentos largos de los globos hasta que empiezo a flotar:uno por el brazo, varios en los hombros, uno entre las piernas, a caballo y aprovecho que tiene como un pico y lo uso de cola.
ya, floto. los organizadores no están muy de acuerdo, pero como ya saben que la vez anterior no hice nada malo, me dejan. soy cuidadosa.
uno de los globos me lo pongo en la cabeza y voy soplando y voy subiendo.
abajo, personas que conozco de la vez anterior, me saludan. hay uno muy delgadito y bailarín que se parece a leandrito que es mi amigo y ya está empezando a atarse algunos globos.
abajo, en una especie de barco que flota en tierra, algunos hombres tatuados me recuerdan y me saludan: yo subo y bajo y a algunos los beso en la boca, pero sin ninguna connotación exclusiva o sexual.
no importa quien soy, soy la chica de la otra vez, la que sabe flotar.
ya, floto. los organizadores no están muy de acuerdo, pero como ya saben que la vez anterior no hice nada malo, me dejan. soy cuidadosa.
uno de los globos me lo pongo en la cabeza y voy soplando y voy subiendo.
abajo, personas que conozco de la vez anterior, me saludan. hay uno muy delgadito y bailarín que se parece a leandrito que es mi amigo y ya está empezando a atarse algunos globos.
abajo, en una especie de barco que flota en tierra, algunos hombres tatuados me recuerdan y me saludan: yo subo y bajo y a algunos los beso en la boca, pero sin ninguna connotación exclusiva o sexual.
no importa quien soy, soy la chica de la otra vez, la que sabe flotar.
27.1.13
Desequilibrio
Mirabamos a la Luna y se transformaba en muchas lunas. Nos reiamos. Despues una de las lunas se transformaba en el simbolo del Yin-Yang pero los dos eran Yin. Entonces ella, abrazandome, me dice: "Tengo miedo, vamos a casa", yo le respondo "Pero si estamos en tu casa", y ella: "Me refiero a la tuya, ahi estamos solos...". Y yo ya no me reia mas...
25.1.13
sustancia
una sustancia extraterrestre, químicamente estable pero físicamente maleable a voluntad (su propia voluntad). veo transformarse ante mis ojos a la sustancia que vivía en casa hace rato en forma de polvillo en la pared. la reacción química de la transformación despide un gas acido y pienso que quiere aniquilarme, pero lentamente se moldea como una pequeña plataforma de polipropileno negro, con muchos refuerzos estructurales triangulares bajo la superficie. quiere que me pare sobre ella.
17.1.13
buzo con capucha
tormenta en un canal de televisión. como en un autocad voy hacia abajo del suelo y veo la planta del edificio: una construcción de un solo piso, enorme, como un hangar, pero dividida en 48 secciones regulares cuadradas, que yo puedo separ con el pensamiento para estudiar la situación.
parace que se voló el techo, y nos desalojan, pero antes hay que despegar un montón de fotos de unos foamboards, están pegadas con velcro y hay que ponerlas sobre las mesas, sobre las que ya llueve.
mientras nos vamos yendo, encuentro una mochila vacía, guardo algunas cosas y empiezo a escapar hacia los edificios linderos, pero en vez de llegar a la calle, voy como por un laberinto de varios pisos donde todos los edificios de la cuadra se comunican. subo y bajo escaleras caracol que se tambalean. mientras voy bajando por una escalera muy endeble, rodrigo me pregunta si quiero ir a su casa a jugar juegos de mesa con mi ex. declino amablemente.
me doy cuenta que estoy en la trastienda de un boliche al que iba en la adolescencia. estoy por llegar a la calle, esquivo un par de guardias que no me tienen que ver, y salgo. mientras respiro aliviada y busco comida en los bolsillos le explico a una chica que trabaja de tarjetera como hacer una capucha como la de mi buzo, que es enorme: dibujás la forma, le sacás una fotocopia ampliada, cosés la capucha nueva y la unís a tus prendas con los botones que siempre traen atrás del cuello.
la chica agradece antes de que yo de la vuelta en la esquina y aparezca en federico lacroze.
me voy a tomar el 42, pienso, y me como la última pastilla blanca, redonda y efervescente mientras un policía me sigue a dos pasos de distancia.
parace que se voló el techo, y nos desalojan, pero antes hay que despegar un montón de fotos de unos foamboards, están pegadas con velcro y hay que ponerlas sobre las mesas, sobre las que ya llueve.
mientras nos vamos yendo, encuentro una mochila vacía, guardo algunas cosas y empiezo a escapar hacia los edificios linderos, pero en vez de llegar a la calle, voy como por un laberinto de varios pisos donde todos los edificios de la cuadra se comunican. subo y bajo escaleras caracol que se tambalean. mientras voy bajando por una escalera muy endeble, rodrigo me pregunta si quiero ir a su casa a jugar juegos de mesa con mi ex. declino amablemente.
me doy cuenta que estoy en la trastienda de un boliche al que iba en la adolescencia. estoy por llegar a la calle, esquivo un par de guardias que no me tienen que ver, y salgo. mientras respiro aliviada y busco comida en los bolsillos le explico a una chica que trabaja de tarjetera como hacer una capucha como la de mi buzo, que es enorme: dibujás la forma, le sacás una fotocopia ampliada, cosés la capucha nueva y la unís a tus prendas con los botones que siempre traen atrás del cuello.
la chica agradece antes de que yo de la vuelta en la esquina y aparezca en federico lacroze.
me voy a tomar el 42, pienso, y me como la última pastilla blanca, redonda y efervescente mientras un policía me sigue a dos pasos de distancia.
15.1.13
.
tres mochilas, una se mueve como si tuviera algo vivo adentro.
alguien me dice: tenés que atravesar el helicoide del paralelo 3.
alguien me dice: tenés que atravesar el helicoide del paralelo 3.
14.1.13
robo
un gordito inofensivo me robaba una pasta de dientes y unos morlacos.
me lamentaba muchísimo que me robara el dentífrico aunque no tanto la plata.
me lamentaba muchísimo que me robara el dentífrico aunque no tanto la plata.
11.1.13
.
tallas de madera en la india, exmaridos, 1710, 1710, libros desordenados, las sobretapas se ajan, orden de tarros de plástico, anotaciones en un cuaderno, otros números, 1710.
3.1.13
mago
iba a una iglesia. a misa más precisamente. cuando entro, me doy cuenta que estoy llegando tarde y que ya estaban todos ahí, aunque lo raro era que estaba a oscuras hasta que entró el cura y abrieron unas ventanas y puertas.
comienza la cosa: el cura habla un rato, de un par de boludeces que no recuerdo. se encamina el discurso para la cagada a pedos clásica al estilo católico, de esas donde te dicen que te vas a ir al infierno por portarte mal, etc. (no recuerdo bien la escena pero me dejó esa impresión).
termina la misa y todos se quedan quietos porque empieza un show de magia.
comienza la cosa: el cura habla un rato, de un par de boludeces que no recuerdo. se encamina el discurso para la cagada a pedos clásica al estilo católico, de esas donde te dicen que te vas a ir al infierno por portarte mal, etc. (no recuerdo bien la escena pero me dejó esa impresión).
termina la misa y todos se quedan quietos porque empieza un show de magia.
primero unos trucos simples de esconder el pañuelito, cambio de pelotas de mano, participa con el público... típico. para el tercer truco yo ya estaba indignado porque cuando hizo desaparecer su secretaria fue muy obvio, se los ve salir por un costado. me levanto re caliente diciendo a cualquiera "este show es una mierda, fue demasiado obvio ese truco, no están tomando el pelo".
termina la giladita de magia y me voy a hablar con el presentador. él estaba bastante mal porque se dio cuenta que su show fue terrible mierda, y yo para colmo le digo: "no entendés que este show fue cualquier cosa? para colmo no tengo los pantalones! me los chorearon!" y me pongo a revisar en el vestuario si me habían robado los pantalones.
termina la giladita de magia y me voy a hablar con el presentador. él estaba bastante mal porque se dio cuenta que su show fue terrible mierda, y yo para colmo le digo: "no entendés que este show fue cualquier cosa? para colmo no tengo los pantalones! me los chorearon!" y me pongo a revisar en el vestuario si me habían robado los pantalones.
el presentador me dice "está bien, pero nosotros no los robamos".
le respondo: "perdón, es que estoy muy alterado, no tienen la culpa". y agrego: "lo que pasa que me pone loco que le falten el respeto a la gente así, los shows de magia tienen que ofrecer algo más, los simples trucos son una cosa re quedada, la gente no se sorprende más con ilusiones tan tontas, quieren que esto vaya un poco más allá... no sé cómo hacerlo, pero me entienden lo que quiero decir? lo digo buena onda." (ya calmado de mi calentura, pero sin pantalones).
el presentador asiente y me pide disculpas por el mal show, pero que va a tener en cuenta lo que le estaba diciendo.
voy saliendo de la iglesia entre gente que ya se retiraba y otra que charlaba entre si y un tipo que parecía ser mi amigo aunque no reconozco la cara me dice "tomá, tus pantalones estaban en este banco".
me los pongo y me retiro.
le respondo: "perdón, es que estoy muy alterado, no tienen la culpa". y agrego: "lo que pasa que me pone loco que le falten el respeto a la gente así, los shows de magia tienen que ofrecer algo más, los simples trucos son una cosa re quedada, la gente no se sorprende más con ilusiones tan tontas, quieren que esto vaya un poco más allá... no sé cómo hacerlo, pero me entienden lo que quiero decir? lo digo buena onda." (ya calmado de mi calentura, pero sin pantalones).
el presentador asiente y me pide disculpas por el mal show, pero que va a tener en cuenta lo que le estaba diciendo.
voy saliendo de la iglesia entre gente que ya se retiraba y otra que charlaba entre si y un tipo que parecía ser mi amigo aunque no reconozco la cara me dice "tomá, tus pantalones estaban en este banco".
me los pongo y me retiro.
Las cosas que se ven con los ojos cerrados
Voy a escribir un sueño. A describirlo. A decir que estábamos en una escuela, donde la madera era protagonista absoluta. Una escuela que bien podría ser la de una película. Una película de tres personajes principales y una escuela. Una escuela con escaleras de madera. Una escalera donde alguien caía y eso se reproducía como un acople, como una visión fuera de tiempo o como un relámpago sin su continuación de trueno.
Voy a describir los verdes, amarillos y marrones como en un negativo de película Fuji. Voy a escribir un sueño. A decirlo. A sentir en la cara el viento de un viaje en auto, por una carretera, a toda velocidad después de un error, una tragedia, una escalera, un relámpago sin su trueno.
Un sueño donde el tiempo se volvía para venirse y reinventar la historia. Una historia que era un cauce infinito de aires tibios, con manchitas de mar en los ojos. Como una novela en el punto cúlmine de su desenlace. Borrosa. Casi congelada.
Un sueño que es una película que es una escuela de madera con tres personas viajando en el aire. Como en la densidad del verano a las dos de la tarde.
Voy a escribir un sueño. A describirlo. A decirlo.
Voy a quedarme con todas las imágenes guardadas en la punta de los dedos.
Y creermelo.
irukandji
yo veía unos puntitos rojos volando en la oscuridad.
flotaban como esas medusitas ínfimas y venenosas, pero en el aire. y cuando trataba de tocar una, me daba cuenta que realmente ardían como la picada de una irukandji.
pero no podías apartarlas ni nada porque eran de luz, eran de laser.
entonces me daba cuenta que iba a ser muy dificil sobrevivir a la invasión.
pero inventabamos un truco: cada uno de nosotros llevaba una luz verde o azul, y cuando una medusita te iba a tocar la encendías. la longitud de onda de la luz azul interfería con la del laser y el punto rojo ya no quemaba.
1.1.13
no es mío
este sueño fue de mi viejo, pero lo cuento "de afuera" porque creo que vale la pena.
básicamente se trata de mi viejo sacudiéndose un poco en una siesta, no mucho, como si estuviera haciendo algo muy movido en su sueño. hasta que en un momento le encaja un soberano rodillazo a la pared, con muchas ganas. se despierta del dolor.
cuando se levanta dice "uh, qué dolor... soñé que estaba jugando al fútbol"
hace como 15 años que no juega, por ahí tiene ganas.
básicamente se trata de mi viejo sacudiéndose un poco en una siesta, no mucho, como si estuviera haciendo algo muy movido en su sueño. hasta que en un momento le encaja un soberano rodillazo a la pared, con muchas ganas. se despierta del dolor.
cuando se levanta dice "uh, qué dolor... soñé que estaba jugando al fútbol"
hace como 15 años que no juega, por ahí tiene ganas.
creo que 2010
soñé que hacia un pozo y a medida que crecía me iba introduciendo dentro de él
estuve a punto de abrir la puerta de una gran casa
pero me taparon la cabeza con tierra
estuve a punto de abrir la puerta de una gran casa
pero me taparon la cabeza con tierra
me desperté ahogada
y me soné la naríz
29.12.12
correspondencia
los maestros se quedan con mi correspondencia y me revisan la mochila. tengo zapatillas 41.
sentado en uno de los bancos, un chico tímido talla animales de juguete.
confronto al segundo maestro que revisa mis cosas: tiene una pila de sobres por avión y me pregunta si me mandan eso "por mi arte".
uno está firmado por un tal M.D. Picasso
sentado en uno de los bancos, un chico tímido talla animales de juguete.
confronto al segundo maestro que revisa mis cosas: tiene una pila de sobres por avión y me pregunta si me mandan eso "por mi arte".
uno está firmado por un tal M.D. Picasso
caminando así
de uno de los lados de la calle había casas antiguas y un
lugar donde vendían antigüedades, también un auto roto, sin ruedas. Del otro un
paredón gigante, de ladrillos con muchas manos de cal descascaradas, la pared
inestable, hacía una curva, era inminente su caída; la vereda, destruida por
las raíces de los árboles, no tenía una baldosa en su lugar.
Caminaba con amigos, por la vereda destruida, de repente me
vi charlando muy divertido con una chica que conozco muy poco [no entiendo
porque estaba ahí]. Mis amigo ya no estaban, la vereda me hizo chocarme contra
ella, me abrazó y yo le di un beso en la mandíbula, al lado de la oreja. Seguimos
caminando así, abrazados.
20.12.12
cortito
iba a lo de un amigo de la infancia (actualmente no tengo mucho contacto) y me ponía a charlar. llegaba la mamá con unas montañas de pizza hechas con queso rallado y comíamos.
miré sus estantes y tenía el dvd de spinetta y las bandas eternas. después me dijo "a medida que crece la era de las telecomunicaciones, el humano reduce las relaciones interpersonales".
miré sus estantes y tenía el dvd de spinetta y las bandas eternas. después me dijo "a medida que crece la era de las telecomunicaciones, el humano reduce las relaciones interpersonales".
6.12.12
cabinas
estaba en un avión, pero viéndolo en tercera persona, muy alejado. mucho muy alejado. aterrizo y termino varado en un aeropuerto, cruzo una puerta de salida, que se convertía en una pequeña cabina que te transportaba a otros lugares, o bien hacías escala en otra cabina, que te llevaba a tu casa, probablemente.
dentro miro por una pequeña ventana y veo que por el cielo se conectaban por medio de cables y rieles dichas cabinas. acto seguido como un poco de pan, pero al instante me doy cuenta que estaba lleno, y no quería comer. me saco un poco de pan de la boca y lo tiro por un orificio que era para la basura. una chica me mira mal y le digo "es pan, es biodegradable, no jodas".
dentro miro por una pequeña ventana y veo que por el cielo se conectaban por medio de cables y rieles dichas cabinas. acto seguido como un poco de pan, pero al instante me doy cuenta que estaba lleno, y no quería comer. me saco un poco de pan de la boca y lo tiro por un orificio que era para la basura. una chica me mira mal y le digo "es pan, es biodegradable, no jodas".
23.11.12
Esta carrera está arreglada
Soñé que participaba en una carrera de mozos que se llevaba a cabo en la cuadra de mi casa.
En cada extremo de la pista había una camión gigante con la parte de atrás abierta y llena de pelucas de diferentes colores. Cada vez que un participante llegaba a uno de los camiones, tenía que cambiarse el color de peluca para que el jurado que estaba en el medio sepa que no se había doblado antes (tipo una posta). La cuestión es que ya al final yo iba muy tranquila porque como sabía que era mi sueño, sabía que podía ganar si quería, y así fue...
Cuando termina la carrera, nos quedamos todos los participantes charlando de los diferentes tipos de bandejas (como si habláramos de zapatillas deportivas) y todos criticaban la mía que era una especie de bol muy flexible, diciendo que era muy blanda y que las cosas se me caían, pero yo les ponía la tapa (ya que estamos) mostrándoles que el bol flexible me dejaba agarrar las cosas como si fuera un guante y por eso no se me caían.
Así cualquiera gana...
21.11.12
messi
soñé que iba por unos pasillos subterráneos a media luz, y después de pegar un par de vueltas encontraba una escalera que subía. a modo de "la luz al final del túnel" salí y me encontré con que estaba en una cancha de fútbol. era de tribunas azules, y no parecía tan grande, igual estaba buena.
la recorro un poco y me doy cuenta que estaba messi con un viejo (del cual no recuerdo la cara ni lo reconocí) pero se que le daba una pelota plateada con la que hacía jueguitos. la pelota rueda hacia mi y la levanto y me doy cuenta que era un premio. messi estaba haciendo jueguitos con un premio. trato de hacer jueguitos yo y, para mi no-sorpresa, caigo que era imposible porque era pesadísimo.
la cosa que intercambio un par de palabras con don messi (era muy copado, hacía chistes y no era como en la realidad que no puede hilar dos frases seguidas) lo saludo y me voy.
la recorro un poco y me doy cuenta que estaba messi con un viejo (del cual no recuerdo la cara ni lo reconocí) pero se que le daba una pelota plateada con la que hacía jueguitos. la pelota rueda hacia mi y la levanto y me doy cuenta que era un premio. messi estaba haciendo jueguitos con un premio. trato de hacer jueguitos yo y, para mi no-sorpresa, caigo que era imposible porque era pesadísimo.
la cosa que intercambio un par de palabras con don messi (era muy copado, hacía chistes y no era como en la realidad que no puede hilar dos frases seguidas) lo saludo y me voy.
18.11.12
la montaña
habíamos ido a una casa que quedaba en las montañas.
toda la tarde había cargado dentro de mi remera, contra todo buen criterio, unas cinco palomas-gato muy chiquitas que iban picotenado la remera y haciendole agujeritos.
las dejaba a salvo en alguna parte y entraba en una habitación con dos camas y un colchón en el suelo, y de los espacios entre camas y colchón empezaban a salir hombres.
toda la tarde había cargado dentro de mi remera, contra todo buen criterio, unas cinco palomas-gato muy chiquitas que iban picotenado la remera y haciendole agujeritos.
las dejaba a salvo en alguna parte y entraba en una habitación con dos camas y un colchón en el suelo, y de los espacios entre camas y colchón empezaban a salir hombres.
eran 3. parecían haber estado esperando la noche escondidos. no se que querían, pero yo los conocía de algún lado, y su actitud era algo así como seductora.
uno de ellos se paró en el marco de la puerta y me miraba y me hablaba y se hizo un poco evidente que estaba esperando que yo tratara de atravesar la puerta.
pero yo no sentía ningún deseo y ningún peligro. yo pensaba que era su trabajo.
y entonces me miré la palma de la mano, y vi algo raro. un bulto pequeño, justo en el espacio de la palma entre dedo y dedo. hice el mismo gesto que uno hace cuando se saca un grano o una astilla, y salió un cactus.
un brote.
y volví a mirar mi mano y empecé a sacar cactus más pequeños y más grandes y de diferentes especies que estaban en mis palmas, y que eran cada vez más grandes y que de ninguna forma cabían en el interior de mis manos.
estaban frescos, vivos, cubiertos de un poco de mi, pero nada dolía.
no entendía como habían llegado ahi ni porque había tantos, pero sobre todo no entendía por que mis manos todavía tenían el tamaño de siempre. solo los seguía sacando sin apuro y repasando en mi cabeza las especies.
entonces los tres hombres se acercaban a ver y se daban cuenta que yo no era una turista: no había ido a una casa que quedaba en las montañas, yo era parte de la montaña, y había vuelto.
uno de ellos se paró en el marco de la puerta y me miraba y me hablaba y se hizo un poco evidente que estaba esperando que yo tratara de atravesar la puerta.
pero yo no sentía ningún deseo y ningún peligro. yo pensaba que era su trabajo.
y entonces me miré la palma de la mano, y vi algo raro. un bulto pequeño, justo en el espacio de la palma entre dedo y dedo. hice el mismo gesto que uno hace cuando se saca un grano o una astilla, y salió un cactus.
un brote.
y volví a mirar mi mano y empecé a sacar cactus más pequeños y más grandes y de diferentes especies que estaban en mis palmas, y que eran cada vez más grandes y que de ninguna forma cabían en el interior de mis manos.
estaban frescos, vivos, cubiertos de un poco de mi, pero nada dolía.
no entendía como habían llegado ahi ni porque había tantos, pero sobre todo no entendía por que mis manos todavía tenían el tamaño de siempre. solo los seguía sacando sin apuro y repasando en mi cabeza las especies.
entonces los tres hombres se acercaban a ver y se daban cuenta que yo no era una turista: no había ido a una casa que quedaba en las montañas, yo era parte de la montaña, y había vuelto.